martes, 17 de agosto de 2010

Ante la crisis sal del bloqueo y utiliza todos tus recursos

No permitas que los efectos emocionales de la crisis te impidan utilizar todos tus recursos
La incertidumbre y el miedo que provoca una crisis como la actual puede tener unos efectos tan negativos sobre tu capacidad de decisión como la caída de ventas o la falta de financiación. Aprende a superar emocionalmente los momentos críticos.
Cuando se habla de la crisis financiera siempre se hace en términos económicos, pero
¿cómo afectan las emociones negativas de los empresarios a los resultados de sus negocios?
“En momentos de crisis todos tenemos miedo y los emprendedores son los que más pueden sufrir sus consecuencias directas. Si a la incertidumbre asociada al proceso de emprendimiento le añadimos la situación actual, todo se complica. El riesgo de no saber gestionar ese miedo es que se bloquea la parte del cerebro racional, la toma de decisiones, nos paralizamos.
La buena noticia es que en toda situación límite todos tenemos “un pequeño porcentaje de capacidad de decisión que es crítico”, lo difícil es saberlo identificar para jugar la partida con todas las cartas posibles.
En este sentido, lo primero que debemos tener en cuenta es que en una situación de crisis empresarial es habitual pasar por unas fases como:
Negación
“Es la primera etapa, cuando nos enfrentamos a una crisis. Nos cuesta aceptar la realidad, nos lo negamos a nosotros mismos e intentamos ocultarlo. Un tremendo error porque de ese modo no buscamos soluciones. Lo primero que deben tener en cuenta los empresarios es que las crisis son algo natural. Si tienen claro eso, si conocen las etapas por las que van a pasar, su nivel de estrés se reduce muchísimo”.
Shock
“Tras la negación empezamos a aceptar la realidad y es entonces cuando entramos en una fase de shock. Nos paralizamos por el impacto. Pero hay algo que debemos tener en cuenta en esta etapa: la crisis no es lo que nos pasa ahora, es lo que estaba sucediendo, aunque no queríamos verlo. Este parón es el comienzo de la solución. En muchas empresas se produce de manera forzada; pero hay muchas otras de parar. Una justificación elegante es la formación. Dejamos de hacer nuestro trabajo para mejorar nuestras capacidades”.
Miedo
“Identificarlo es clave porque el miedo se puede gestionar. Puede haber cosas que no vas a controlar sobre lo que va a pasar en la empresa, pero sí puedes controlar cómo reaccionas tú a lo que está pasando. Un ejemplo muy gráfico. Si llueve, no puedes parar la lluvia, pero puedes coger un paraguas, ponerte un impermeable... “.
“Prepararse en la fase de miedo es fundamental, porque es cuando tenemos todos los sentidos más alertas. Lo habitual es que cuando alguien tiene miedo se eche a correr. Pero si sabe que eso es normal, que puede gestionarlo, entonces puede aprovechar toda la información que le viene de fuera y crear una estrategia”.
Rabia
“Si en la fase de miedo hemos hecho una estrategia, cuando llegue la rabia podremos canalizarla hacia donde nos interesa. Si no hemos hecho nada, explotamos por cualquier lado, y buscamos culpables fuera. A la falta de ayudas del Gobierno, a un cliente que no paga...”.
Tristeza
“Llamémosle tristeza o calma inteligente. En esta fase personas que antes eran intratables apartan su soberbia, buscan apoyos, se replantean cosas... Es el momento en que se reajustan las piezas. Nos decimos, esto lo vamos a hacer de alguna manera. Buscamos alianzas, porque lo hemos pasado mal, estamos dispuestos a transigir, lo valoramos todo: socios, compañeros... Es el momento de la reconciliación con todo”.
Identificación
Debemos identificar en que etapa o fase nos encontramos para cambiar la actitud ante la crisis. Para tener la actitud de que como empresario puedo hacer algo, en unas empresas será mucho y en otras poco, pero es algo.
Cuando no conocemos estas fases, reaccionamos justo al revés de como deberíamos hacerlo. Si tienes miedo, te cierras. No coges ni el teléfono. Se pierde la comunicación con el exterior. Ya no hay recursos. Tienes rabia, como no tienes un plan, descargas sobre los más próximos, la familia, parientes... y terminas por estropearlo todo.
Descubre tu potencial
El peor enemigo de un empresario en una situación de crisis puede ser él mismo. El miedo le impide ver todas las soluciones a su alcance para superar la situación. En este sentido, San Segundo explica que “cualquier cosa puede ser un recurso. debemos ver todo el conocimiento que tenemos y que no estamos valorando. Ahora entra en juego el conocimiento, el capital humano, la innovación, la potencia personal... Detrás de los recursos empiezan a aparecer las soluciones“.
Por: Pilar Alcázar
Fuente: Emprendedores

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