sábado, 28 de agosto de 2010

Grandes ideas para negocios pequeños

Una de las mejores cosas que te pueden pasar en agosto, si te quedas en Madrid, es que encuentras tiempo. Este activo, el mas preciado y del que casi nunca disponemos, es nuestro aliado. En este mundo veloz, tener tiempo produce en sí mismo felicidad:
-tiempo para ver qué pasó en los últimos ocho meses,
-tiempo para ponerte al día con los mails, con las lecturas, con los proyectos y también con la escritura.
Entre todas estas actividades el autor encontró tres noticias que considera como una muestra cabal de que el mundo de las marcas sigue cambiando, evolucionando. Dentro de poco nos veremos viviendo en un mundo mejor o, al menos, de eso se está vistiendo el futuro. Muchas veces, la gente se pregunta cómo podría bajar a los detalles cotidianos este aluvión tecnológico, este ‘tsunami’ de información, la innovación. Siempre he pensado que el éxito está en los pequeños-grandes detalles Las notas que he escogido recorren Nueva York (¡siempre que pasa algo pasa ahí!), Lleida y Chicago.
Empezando por la gran manzana…Un restaurante de Nueva York reemplazó con un iPad la carta de vinos, adaptando la tableta de Apple para su selección de más de 650 botellas. En una metrópoli como Nueva York, estar a la vanguardia es parte de cualquier estrategia de negocio. La tendencia se gesta en esa ciudad, por eso es imprescindible estar atento, con los ojos bien abiertos y con los sentidos en alerta permanente. Así lo entendió este restaurante, que ha decidido reemplazar su tradicional carta de 650 vinos en papel por los nuevos iPads.
La tableta electrónica de Apple es la nueva herramienta que tienen los comensales para seleccionar su vino en la mesa y el restaurante para diferenciarse, destacarse y lograr un boca a boca híper efectivo. El iPad permite que quienes buscan un vino puedan acceder a la información detallada de cada botella, de la región vitivinícola y de sus variedades.
Además, actualiza automáticamente el inventario a medida que se van vendiendo los vinos. Es sólo un momento de la comida o de la cena, pero el eco de este ‘instante’ ha logrado un gran impacto diferenciador para el establecimiento. Un restaurador me decía el otro día: “¿Cómo no se me ocurrió antes?”
De Nueva York a Lleida
Hace unos días, mi amigo Alberto, uno de los tipos que mas sabe de ‘retail’, no sólo por haberlo vivido en primera persona sino también por su infinita curiosidad, me hizo llegar una nota que se titulaba: ‘Supermercados de Lleida clasifican las variedades de fruta por su sabor’. Cuando se habla de marcas y de la experiencia de compra, la mayoría de la gente tiende automáticamente a visualizar marcas o establecimientos de los más aspiracionales, cuando en realidad la mayoría de los consumidores asiste periódicamente a lugares carentes de ese ‘glamour’.
Los supermercados, que se están reinventando y que marcan tendencia en consumo siguen innovando. Un ejemplo es éste. Informar al consumidor del sabor de cada fruta expuesta en los lineales comerciales es el objetivo del proyecto ‘Paleta de sabores’. Es una prueba piloto, pero suena interesante. El tratamiento cromático de las etiquetas rosas, diferencia aquellas frutas que son más dulces y melosas de las que tienen un gusto más ácido. No descartan ampliarlo a otras variedades e incluso a las verduras. Exitoso o no, el experimento es mas que bienvenido.
¿Por qué? En los últimos años han llegado al mercado muchas variedades de fruta de diferente sabor, lo que ha provocado que algunos consumidores desconozcan el gusto de cada una o se muestren algo decepcionados al probarlas, porque no responden a sus expectativas. Cuando alguien adquiere algo con una expectativa y no la satisface, probablemente deja de comprar durante unas semanas esa variedad e incluso podría dejar de comprar en ese supermercado. Si con este proyecto se logra fidelizar al consumidor, incrementar el consumo de fruta entre la población y hacer la experiencia de compra más memorable, los objetivos se habrán cumplido.
De Lleida a Chicago
La dueña de una tienda de papelería en la ciudad del viento tuvo una idea: si considero que la manera más fácil de estar en contacto es a través de Facebook y Twitter, debería tener en mi tarjeta personal esa información. Por eso, decidió diseñar tarjetas que te invitan a unirte a sus redes sociales y que dejan espacio para que uno lo complete con los nombres de usuario en Twitter, LinkedIn y Facebook. A sus clientes les ha gustado el detalle y también la irónica conjunción entre lo formal y lo moderno.
Los fabricantes de artículos de papelería han detectado un ‘insight’ de los consumidores muy revelador para ellos. La gente que manda muchos mails, tweetea mucho o actualiza periódicamente su perfil en Facebook, es gente a la que le gusta mucho escribir. Esta compra impulsiva logra satisfacer esas necesidades. "Vivimos en un ‘continuum’ entre los mundos analógico y digital" dice el presidente de Moleskine America. A esto yo le sumaría el hecho de que los medios sociales le han dado una nueva dimensión y un nuevo lenguaje a la comunicación escrita.
Estos son sólo tres ejemplos de cómo las marcas pueden aprovechar los cambios para crecer y reinventarse, para adaptarse y evolucionar. Siempre se utilizan como ejemplos a las grandes marcas pero debemos recordar que si son grandes es porque han sabido liderar, ser vanguardistas, crear, diseñar y ofrecer lo que el consumidor necesita y hasta incluso, crearle nuevas necesidades.
El éxito está en los pequeños detalles: en el Ipad del restaurante, en la paleta olfativa del supermercado o en las redes sociales en una tarjeta en la papelería. Creatividad, inventiva, ganas, visión y un plan. El tiempo es escaso para todos, salvo en agosto, donde parece que se pone un poco más de nuestro lado. A los límites del reloj, lo ilimitado de la imaginación.
Por: Andy Stalman es Managing Director de Cato Partners Europa
Fuente: Expansión

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