miércoles, 18 de agosto de 2010

Tu mesa de trabajo habla de ti

Orden, caos, muñecos, papeles, fotos. Tu mesa de trabajo habla de ti. Es una de las primeras impresiones que se lleva una persona que entra en tu oficina. Demuestran tu personalidad y hasta tus pensamientos secretos. Después de la casa, nuestra mesa de trabajo es nuestro gran espacio personal. En lugar de muebles o cubiertos de cocina, escogemos papeles, fotos, libros y documentos para decorarlo, y son esas cosas las que definen nuestra personalidad. Te contamos qué cuentas sobre ti mismo con los objetos de tu escritorio. Fotos de viajes. Eso quiere decir que eres una persona aferrada a tus recuerdos más placenteros. Demuestra que tienes en alta estima el disfrute de la vida. Pero, ojo, un jefe torcido puede pensar que para ti son más importantes las vacaciones que el trabajo (en realidad, no se equivoca, pero trata de no ponérselo fácil). Tampoco es cosa de convertir tu mesa en una agencia de viajes. Fotos de amigos, de la familia. Para ti, lo importante son las personas, no los lugares. Eres una persona afectiva y tienes unas profundas cualidades humanas. Una mesa con fotos de personas, significa que allí hay alguien en quien se puede confiar. Es una persona sólida. Fotos de uno mismo. Narciso a la vista. Las personas que pegan fotos de sí mismas en compañía de grandes personajes, quieren compensar su pobre imagen, o bien, demostrar que tienen el poder. Es muy usual entre los empresarios y ejecutivos, rodearse de fotos con famosos para demostrar que quien manda ahí, no es un tonto sino alguien que se merece respeto ajeno. Muñecos. Pueden ser ranas, ositos o calamares. Están pegados al ordenador, escalando por las cajoneras o colgando de las lámparas. Estamos ante una persona creativa que dedica una buena parte del tiempo a fantasías. Las mesas de los creativos publicitarios son así: llenas de muñequitos. A veces, es un signo de infantilidad o de inmadurez.

Plantas, flores. Tenemos aquí a una persona que busca el equilibrio permanente. Suelen ser de temperamento tranquilo, muy organizadas y muy planificadoras. Nada debe dejarse al azar.

Libros, papeles, documentos. Edificios de celulosa se levantan sobre tu mesa. Eres una persona racional. Confías en tu capacidad de análisis. Quizá no sea muy creativa, pero buscas soluciones lógicas a los problemas. Ahora bien, ¿están ordenados esos papeles?

Desorden total. Es difícil encuadrar a las personas que tienen su mesa desordenada. Para algunos, puede ser un síntoma de desorden interior, de desequilibrio emocional. Para otros, es lo contrario: una persona con pensamientos acelerados de la cual puede nacer una gran idea. De hecho, el arquetipo del científico loco y genial siempre se pinta en medio de despachos desastrosos.

Fotocopias de chistes. Típico ejemplo del empleado quemado. Está harto de promesas rotas, y de ascensos frustrados. Su forma de expresarlo es poniendo sobre su mesa fotocopias de chistes de empresa (Dilbert) o sobre el ambiente laboral.

Mesa vacía. Muy sencillo. Estás en prácticas o tienes un contrato temporal. Esperas que te echen de un momento a otro, así que, ¿para qué poner cosas en la mesa? Por: Carlos Salas Fuente: El rincón de Carlos Salas

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