viernes, 24 de diciembre de 2010

Flexibilidad en el puesto de trabajo: la mejor opción

Acontecimientos recientes tales como la incorporación de la mujer de forma masiva al mundo laboral, nuevos modelos de sociedad y de negocios, y prioridades vitales de las nuevas generaciones, han contribuido a que la conciliación de la vida profesional y personal se haya incorporado con fuerza a la agenda de los responsables de recursos humanos.

Por: Emilio Cortés, director de RRHH de BT España

La posibilidad del trabajo flexible existe desde hace ya algún tiempo y se ha revelado como un elemento que contribuye a resolver este dilema. Su implementación tiene beneficios derivados como son la satisfacción de los empleados y constituye una excelente vía para incrementar la productividad de la empresa. Sin embargo, la flexibilidad en el puesto de trabajo no está todavía muy extendida en nuestro país.

Conviene aclarar que la flexibilidad en el puesto de trabajo y el teletrabajo son modelos distintos. Mientras que el teletrabajo supone desarrollar la labor fuera de la oficina el cien por cien del tiempo, la flexibilidad en el puesto de trabajo compagina el trabajo en el centro de trabajo con el trabajo desde otras localizaciones, preferentemente desde el domicilio del empleado.

Desde mi punto de vista, este modelo permite un mejor mantenimiento de la red social y profesional, la innovación y las posibilidades de desarrollo profesional.

En sus más de veinte años de actividad en España, BT se ha caracterizado por ser una empresa innovadora y su apuesta por este modelo de trabajo vuelve a demostrarlo. Para ello, se han apoyado en un sistema personalizado de dirección por objetivos y han facilitado las herramientas que permitan a los empleados trabajar con todas las garantías en las franjas de horario que decidan, tanto desde la oficina como desde cualquier otro lugar. El grado de flexibilidad se establece por contrato y se negocia individualmente entre el supervisor y el empleado teniendo en cuenta las necesidades de ambas partes.

El proyecto ha sido acordado por la dirección de la empresa y por los representantes sindicales, algo que refuerza el beneficio para todos, ya que el impacto positivo que la flexibilidad en el puesto de trabajo tiene sobre la calidad de vida del empleado y su nivel de satisfacción para con la empresa repercute inmediata y positivamente en su productividad, su grado de compromiso y la fidelidad de los equipos de trabajo.

La introducción de la flexibilidad en el puesto de trabajo supone un reto significativo porque implica un nuevo modelo de dirección que introduce nuevas variables sobre el de objetivos vigente hasta ahora. En ese sentido, los supervisores tienen que poder gestionar sus equipos de forma remota y dispersa empleando para ello nuevas herramientas tecnológicas, entre las que sobresalen las comunicaciones unificadas que permiten obtener la máxima eficiencia de la flexibilidad.

A pesar de todo, hay empresas que siguen teniendo dudas y reticencias al respecto. La experiencia de BT en el Reino Unido, donde está práctica cuenta con un largo historial, muestra que la productividad de los trabajadores que la utilizan es superior en un 20% a la de trabajadores que mantienen los horarios y modos tradicionales. Los datos también muestran que el 98% de las madres recientes han regresado a su puesto de trabajo tras el permiso de maternidad, frente a la media de solo el 47% que lo hace en Reino Unido; y se ha reducido el nivel de absentismo de la plantilla total en un 63%.

A esto hay que sumarle otros importantes beneficios tanto para la calidad del día a día de los trabajadores que cuentan con más facilidades para atender necesidades personales y familiares. Pero también se pueden producir otro tipo de beneficios para el bienestar general si se extendiera el trabajo flexible. Si, por ejemplo, un menor número de trabajadores tuviera que desplazarse en horas punta, se relajaría el tráfico y se reduciría el número de horas improductivas. Pero es que además, se reduciría la huella de carbono. En este sentido, siguiendo con los datos generados por BT en Reino Unido, la disminución de los desplazamientos necesarios al lugar de trabajo gracias al modelo de trabajo flexible ha supuesto un 50% menos de emisiones tóxicas en un año.

Se trata, pues, de luchar contra algunas reticencias culturales que aún existen al respecto en muchas empresas. La barrera tecnológica ya no es excusa: dejó de existir hace tiempo. El cloud computing y los servicios TIC gestionados garantizan que los empleados puedan conectarse a los sistemas y documentos corporativos para desempeñar su labor de forma segura en cualquier momento, desde cualquier lugar y a través de cualquier dispositivo (móvil, portátil, PDA….). A esto se suma el cada vez mejor funcionamiento, especialmente en empresas medias y grandes, de los servicios de videoconferencia, que permiten realizar reuniones virtuales con compañeros, clientes y socios que pueden estar situados en la misma ciudad o a miles de kilómetros; otra forma de trabajo flexible.

El trabajo flexible es una realidad y funciona. Pero es necesario apostar por el modelo e implementar las herramientas y metodologías para seguir potenciándolo. En este punto, una vez más, la apuesta por la tecnología juega un papel crucial. Si el trabajo flexible se generalizara, todos ganaríamos en eficiencia y calidad de vida.

Fuente. Expansión

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