lunes, 6 de diciembre de 2010

Propietarios de empresas familiares, los más felices en el trabajo


Las personas felices en su trabajo suelen estar más motivadas y obtener mejores resultados. Una investigación comparó un indicador de felicidad de propietarios de empresas familiares con empresarios no familiares y empleados. Y descubrió que los primeros son más felices que el resto...

Por IESE Insight

La búsqueda de la felicidad es uno de los temas que más ha interesado al ser humano a lo largo de la historia.

Según el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi, la cima de la felicidad humana se alcanza a través de lo que se conoce como "experiencias de flujo (flow)", entendidas como el estado mental en el que la persona está totalmente inmersa en lo que hace, se siente llena de energía, implicada y capaz de ejecutar la tarea con éxito, además de disfrutar enormemente con ello.

De acuerdo con Csikszentmihalyi, padre del concepto de "flujo", existen nueve factores que suelen estar presentes cuando se alcanza esta experiencia de bienestar personal:

1) Tener objetivos claros.

2) Alto nivel de concentración.

3) Sensación de seguridad.

4) Pérdida de la noción del tiempo.

5) Recibir una retroalimentación clara e inmediata.

6) Equilibrio entre el nivel de capacidades personales, y el nivel de los retos a superar.

7) Sentir que se tiene control personal sobre la actividad que se lleva a cabo.

8) Sentir que la actividad sea gratificante.

9) Sensación de estar absorbido por la tarea que se realiza, unida a un alto grado de identificación y de concentración, hasta el punto que no se presta atención a nada ajeno a dicha actividad.

Ahora bien, el estudio "Bienestar subjetivo en las familias empresarias: un estudio con el método de muestreo de experiencias" desarrollado por Lucía Ceja, investigadora de la Cátedra de Empresa Familiar del IESE, concluyó que los propietarios de empresas familiares registran una mayor frecuencia de experiencias de flujo (es decir, mayor bienestar en su trabajo) que los empresarios no familiares y los empleados.

Pero, ¿cómo se llegó a esta conclusión?

En el estudio participaron 30 personas de España y de México: diez propietarios de empresas familiares, diez empresarios de compañías no familiares y diez empleados.

A cada uno se le facilitó una PDA que sonaba seis veces al día de forma aleatoria (tres durante la jornada laboral y tres durante el tiempo libre). Cada vez que sonaba la alarma, los participantes debían responder a seis preguntas, durante un período de 21 días (fines de semana incluidos).

Se les preguntaba qué estaban haciendo, cuánto desafío suponía esta actividad, cuál era su nivel de habilidades para hacerla bien, cuánto disfrutaban haciéndola, hasta qué punto les resultaba interesante y cuán rápido pasaba el tiempo mientras la realizaban.

Bienestar personal, éxito del negocio familiar

La investigación mostró que los empresarios familiares tendían a vivir experiencias de flujo en su trabajo con mayor frecuencia que los no familiares y que los empleados.

Las razones pueden ser varias. En primer lugar, los empresarios familiares suelen tener metas más claras en sus actividades profesionales. Además, perciben un equilibrio entre los desafíos que supone el trabajo y las habilidades para realizarlo, lo que los lleva a involucrarse más en lo que hacen, a concentrarse y a sentirse más absorbidos por sus tareas.

La empresa familiar fomenta las experiencias de flujo en los miembros de la familia que trabajan en ella porque ofrece un entorno para encontrar el equilibro entre los distintos ámbitos de la vida (trabajo y familia). Los empresarios familiares consideran que el nivel de autonomía es mayor y que tienen poder de decisión.

Además, perciben su trabajo como algo significativo, que puede estar relacionado con el sentido de continuidad (puesto que el negocio pasará a sus descendientes). Por otra parte, perciben a la empresa como una fuente de riqueza para la familia y la sociedad, lo que les brinda un mayor grado de satisfacción y los lleva a implicarse más en sus tareas.

De esta forma, la sensación de bienestar en el trabajo experimentada por los empresarios familiares se traduce en un mejor funcionamiento del negocio.

Los empleados no propietarios, por el contrario, apenas experimentan sensaciones de flujo. En general, esto se debe a una falta de autonomía y de objetivos claros en sus puestos de trabajo.

Una herramienta para mejorar la motivación

Uno de los objetivos más importantes de una empresa es tener trabajadores motivados, comprometidos y felices. Y para esto, es necesario crear condiciones para que todos los empleados puedan experimentar el "flujo".

Para ello, los empresarios familiares deberían crear puestos de trabajo en los que el nivel de desafío sea alto y seleccionar y capacitar a las personas con las competencias necesarias para realizar estas tareas con éxito.

Para verificar el equilibrio entre estos dos aspectos (desafío y habilidades), puede ser útil que los trabajadores sean evaluados periódicamente mediante metodologías de muestreo de experiencias, como las utilizadas en este estudio. Los datos recogidos proporcionarán a la empresa información clave para mantener el bienestar de la familia, el negocio y los empleados.

Para promover el bienestar de los empleados no propietarios, es importante que los trabajadores puedan controlar las tareas que realizan. Así, se sentirán más seguros y podrán invertir sus energías en lograr sus objetivos.

Asimismo, es importante promover que los empleados reconozcan y utilicen sus fortalezas personales hasta el máximo de su capacidad mientras realizan sus actividades laborales. Esto será mucho más efectivo que intentar controlar externamente su comportamiento.

Fuente: MateriaBiz

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