domingo, 11 de septiembre de 2011

la inteligencia ¿Se contagia, se hereda, se aprende?


la inteligencia ¿Se contagia, se hereda, se aprende?

La influencia genética y la influencia educativa, influyen a partes iguales en el proceso de construcción de la propia inteligencia.

¿Qué es la inteligencia?


La inteligencia es la capacidad del ser humano para adaptarse al entorno y a situaciones nuevas, especialmente, la capacidad de modificar dicho entorno de acuerdo a sus necesidades y deseos (de origen biológico, cultural o/y personal). José Antonio Marina

Según un estudio

Vivir en un entorno intelectual estimulante puede hacer mucho por las habilidades verbales, matemáticas y el razonamiento de los chicos y chicas adolescentes. Lo acaba de demostrar un equipo de investigadores españoles gracias a un estudio con más de 2.000 menores de Granada, Madrid, Murcia, Santander y Zaragoza.

Ruth Castillo, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Málaga, es la autora principal de la investigación que ha contado con la participación de expertos del Instituto Karolinska de Estocolmo, el CSIC y la Universidad de Zaragoza.

"Las habilidades cognitivas o la inteligencia en la adolescencia predicen de forma importante la salud física y psicológica de un menor en un futuro... Además, los logros académicos se relacionan con variables positivas desde el punto de vista psicológico, como tener una mejor autoestima. Sin embargo, gozar de un menor intelecto en la infancia está asociado con problemas de ansiedad en la edad adulta", documentan los investigadores en su trabajo.

Publicado en el último número de 'Psicothema', el ensayo fue llevado a cabo con el fin de "explorar la relación entre la educación de los padres y su profesión, el tipo de colegio y las habilidades cognitivas de los participantes del estudio AVENA (Alimentación y Valoración del Estado Nutricional de los Adolescentes Españoles)", se insiste en el artículo.

Un total de 2.162 adolescentes de entre 13 y 18 años han participado en la investigación. A todos ellos se les realizaron pruebas de inteligencia que evaluaron sus habilidades verbales, numéricas y de razonamiento. Asimismo se analizó el nivel educativo y profesional de los padres. En este último apartado se examinaron tres categorías (directivo, trabajador cualificado o no, en paro o ama de casa) que se clasificaron como alta, media y baja. Se tuvo en cuenta, también, si la formación de los alumnos se llevaba a cabo en colegios públicos o privados.

Categoría profesional baja para las madres

Los datos revelan que el nivel educativo de las madres y de los padres fue clasificado como universitario en el 46% y el 51% de los casos, respectivamente. Donde más diferencias se produjeron fue en la categoría laboral. Así, esta fue clasificada como de 'baja' en el 53% de las mamás, aunque sólo en el 4% de los papás.
Los científicos concluyen: "la probabilidad de que los adolescentes tuvieran un alto rendimiento cognitivo y sus padres tuvieran un nivel educativo alto fue de entre 1,6 a 1,7 veces superior al de aquéllos con progenitores con bajo nivel formativo. Del mismo modo, las posibilidades fueron de 1,8 a 2,4 veces mayores para los adolescentes con padres de nivel profesional elevado".

En relación con el tipo de colegio, el ensayo desvela que "la probabilidad de tener mayor capacidad intelectual era 1,5 veces mayor en los que asistían a centros privados en comparación con los que se instruyen en públicos", declaran los científicos. No obstante, advierten en sus conclusiones que este "dato debe ser tomado con cautela, porque cuando se tuvieron en cuenta otros parámetros, esta diferencia no persistió", aclaran.

Defienden que sus conclusiones "coinciden con los de la bibliografía científica disponible". De hecho, "en general, los factores socioeconómicos parecen tener una influencia sobre el desarrollo cerebral, sobre todo en el lenguaje y en la memoria... Asimismo se ha constatado que un mayor nivel educativo de los padres se relaciona con una mayor atención del hijo y con una mejor adquisición del lenguaje y de la memoria".
En definitiva, los nuevos hallazgos confirman el papel que desempeñan los padres en la creación de un entorno intelectual estimulante.
Según  José Antonio Marina en su libro el vuelo de la inteligencia, intenta que entendamos mejor lo que es la “inteligencia”, empieza diciéndonos que la inteligencia humana tiene que ser una mezcla de conocimiento y valor. La inteligencia humana comparte con los animales muchas funciones, como el cerebro, la vista, las relaciones... El cerebro es el lugar donde se encuentran los movimientos, los deseos, sentimientos...

Los humanos y los animales aprenden de manera muy parecida, los animales aprenden lo que la situación y sus necesidades le fuerzan a aprender, los humanos también aprenden así, pero pueden decidir lo que quieren aprender.

Un gran logro de la inteligencia humana, es prever que lo que va a suceder, esta habilidad permite a los humanos contemplar el mundo de manera diferente, cada cual interpretará la realidad de acuerdo con sus proyectos.

La inteligencia entra en acción para buscar salida, es decir, una solución. De modo que no se puede separar la inteligencia de la acción, de los sentimientos, la voluntad... La valentía, la decisión, el ánimo forman parte de la inteligencia humana.

La influencia genética y la influencia educativa, influyen a partes iguales en el proceso de construcción de la propia inteligencia.

El ser humano empezó a hablar hace ciento veinte mil años, durante los primeros cien años el humano fue inventando signos, que le capacitaron para inventar nuevos signos. La función principal de “hablar” es comunicarse. Con el lenguaje no sólo hacemos preguntas, sino que también damos órdenes.

El lenguaje no solo transmite el modo que tiene una cultura de interpretar el mundo, sino la experiencia que el hombre ha adquirido de sí mismo. Poner nombres a las cosas no nos proporciona una nueva información, sino una nueva manera de manejar la información.

La inteligencia aparece cuando somos capaces de iniciar, controlar y dirigir nuestras operaciones mentales. El control de la conducta se va configurando en varias etapas:
  • Comienzo de la autonomía personal y de la creatividad.
  • Proceso de reeducación.
  • Tiempo para deliberar, aprovechar las experiencias propias y ajenas.
Cuanto el humano más conozca la realidad, sepa evaluarla, sea capaz de abrir mas caminos o más posibilidades en ella, será más inteligente y más libre.

La inteligencia es la capacidad de resolver problemas vitales, por lo que no puede ser considerado muy inteligente quien no sea capaz de decidir.

La inteligencia consigue sus fines con astucia, para triunfar, debe saber que por lo menos que los pequeños triunfos alegran y dan ánimo para renovar la decisión, por eso si se pone metas difíciles y las consigue el orgullo será mucho mayor.

La inteligencia que proyectamos tiene que saber aprender y, tiene que disfrutar aprendiendo. A la inteligencia le gusta aprender, conocer, crear cosas nuevas... Necesitamos aprender muchas cosas por que el único modo de aumentar nuestra autonomía, de impedir que nos engañen. Siempre comprenderemos algo a partir de lo que ya sabemos y quien sepa muy poco, comprenderá muy poco.

Los sentimientos nos informan acerca de nosotros mismos y de nuestra circunstancia, de nuestros triunfos y nuestros fracasos. Un mismo suceso puede desencadenar sentimientos diferentes en diferentes sociedades.

Ningún hombre solo habría podido inventar el lenguaje, por que sólo podemos ser libres viviendo en sociedad, todo ello es indispensable para algunas importantes decisiones de la vida diaria.

La inteligencia de un grupo puede definirse como la capacidad de mejorar o empeorar los resultados individuales.

Los seres humanos actuamos fundamentalmente por dos motivos:
  • Motivaciones extrínsecas a la acción.
  • Motivaciones intrínsecas.
  • Motivación trascendente.
Para conseguir sus propios fines la inteligencia personal se ve obligada a colaborar con los fines de otros.
Inteligencia compartida:
  • Interpretamos las palabras sin darnos cuenta de que estamos interpretándolas.
  • Usamos nuestro propio sistema de códigos, nuestras creencias, nuestros perjuicios para descifrar dichas señales.
  • Mujeres y hombres suelen esperar cosas distintas del lenguaje.
  • Toda comunicación es evaluada a la vez, y de manera entremezclada, en dos planos: cognitivo y afectivo.
Fuentes:
El mundo, Salud, Neurociencia,
José Antonio Marina, El vuelo de la inteligencia

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