jueves, 31 de mayo de 2012

Freemium, el modelo de negocio de la Web 2.0.

Freemium_el modelo de negocio
¿Qué tienen en común empresas como Spotify, LinkedIn, Skype o miles de pequeños desarrolladores que cada día envían sus aplicaciones a tiendas como la Appstore de Apple? Además de su carácter eminentemente tecnológico, apuestan por el mismo modelo de negocio: el freemium.

En 2006 el famoso inversor Fred Wilson describía su modelo denegocio favorito en los siguientes términos: “Ofrece un servicio gratuito, posiblemente apoyado por publicidad aunque no es necesario, consigue una gran masa de consumidores que sean capaces de viralizar tu producto y después ofrece una versión premium de ese mismo servicio en la que ofrecerás servicios y características adicionales así como contenido de valor por el que merezca la pena pagar”.
Tras definir un modelo de negocio que sólo comenzaría a despuntar unos años más tarde, uno de los lectores de su blog comentó si pensaba que ese modelo de negocio podría denominarse Freemium, como término que surge de la unión de las palabras “Free” y “Premium”. No hace falta decir que lo que pareció poco más una curiosidad, acabó convirtiéndose en un término estándar empleado por cada vez más empresas.
¿Cómo funciona el modelo Freemium en la “vida real”?
Aunque la definición ofrecida por Fred Wilson describe exactamente cómo funciona este modelo de negocio, resulta más sencillo de explicar si ofrecemos algunos ejemplos de empresas que han triunfado aprovechándose precisamente de esta combinación de servicio gratuito más modalidad de pago.

Spotify

Spotify se ha convertido en la segunda fuente de ingresos más importante para las discográficas, superando a las descargas de pago y frenando además a buena parte de la “piratería” musical, reduciendo notablemente fenómenos como el top manta.

Como todos sus usuarios saben, Spotify ofrece tres modalidades de uso: una completamente gratuita en la que el usuario puede reproducir música on-line que se intercala con anuncios, una denominada “Unlimited” en la que por 4 euros mensuales se eliminan dichos anuncios y finalmente, una versión “Premium” en la que por diez euros al mes podemos escuchar música en nuestro smartphone, además de guardar las canciones en nuestro disco duro.
En países como Sucecia o Noruega, Spotify es el mayor distribuidor de música, mientras que en número de usuarios solo el servicio iTunes de Apple está por delante


Lecciones para poner en marcha nuestro modelo Freemium

1. Ofrecer un servicio básico que guste a la gente. La viralidad conduce al éxito.

2. Ofrecer un producto que funcione mejor cuanta más personas lo usen. Por ejemplo, el éxito de Skype se justifica en parte por su gran base de usuarios.

3. Asegurarnos de que disponemos de un servicio escalable, de modo que cuantos más usuarios, menos nos costará cada uno de ellos.

4. Ofrecer un servicio premium que realmente aporte valor añadido, difícil de obtener en otros productos gratuitos. Es decir, realmente tiene que merecer la pena pagar por estas funcionalidades extra.

5. Favorece la interacción con tu base de usuarios, mejorando ofertas, promoviendo su uso, inspirando y “evangelizando”.

6. Ofrece a tus usuarios una buena razón para hablar de tu producto. ¿Qué es lo que lo convierte en algo tan bueno?

 Fuente: MuyPymes

lunes, 28 de mayo de 2012

Las 10 cualidades que más valoran las empresas a la hora de contratar

Las 10 cualidades que más valoran las empresas a la hora de contratar
1. Idiomas: Las empresas coinciden. En un mundo globalizado, con empresas multinacionales, acuerdos entre empresas de diferentes países y un flujo de importaciones y exportaciones constante, el conocimiento de idiomas se convierte en la llave que abre la puerta a puestos en las empresas que más crecen.El inglés se da por supuesto en muchas de las empresas ya,ahora las empresas valoran el conocimiento de un segundo idioma.

2. Capacidad de adaptación: Una cualidad imprescindible en los ejecutivos, ya que permite una mejor integración y relación de los equipos de trabajo, clientes y proveedores. La alta tolerancia a los cambios y pronta adaptación a ellos es una virtud muy deseada por los empresarios.

3. Lealtad: Las empresas buscan candidatos familiarizados con los códigos de conducta dentro de la organización, y las personas con experiencia dentro de la empresa son la rentabilización de una inversión que ya se ha realizado. Promocionar a trabajadores internos para los puestos que se liberan en estratos más altos resulta menos caro que acudir al mercado.

4. Polivalencia: Un empleado con habilidades en diferentes campos y que pueda desempeñar trabajos en diversos puestos y abarcar más fases dentro del proceso de producción.

5. Habilidad Financiera y Presupuestaria: Una tendencia cada vez más extendida es la búsqueda de candidatos con una capacitación financiera y aptitudes administrativas, con independencia del área de formación o especialización. Hoy existe una mayor demanda que oferta en este área.

6. Proactividad: Valioso es el trabajador, que toma la iniciativa en el desarrollo de proyectos creativos y asumir las responsabilidades que esos proyectos implican, siempre rodeándose de un halo de positividad y optimismo.

7. Capacidad de trabajo: una condición más escasa de lo que parece, el empleado capaz de concentrar sus energías en su tarea y llevarla a cabo aunque ello implique más esfuerzo de lo normal.

8. Capacidad de Negociación: Con independencia de la formación académica y profesional, las compañías seleccionan candidatos con capacidades para alcanzar negociaciones y mejorar las condiciones costo – beneficio.

9. Capacidad de Innovación. Los perfiles orientados a la Investigación y el Desarrollo están muy demandados en el sector industrial y farmacéutico en donde la innovación es determinante para el crecimiento.

10. Habilidades interpersonales: Muy necesarias para mantener un clima positivo de organización, una comunicación fluida y un alto nivel de trabajo en equipo. Las relaciones con clientes y proveedores también se ven beneficiadas con un trabajador con buenas aptitudes para las relaciones sociales.

Fuente: LosRecursosHumanos (HAYS España)


jueves, 24 de mayo de 2012

8 Consejos para obtener un rendimiento óptimo y controlar nuestro estrés en el trabajo

1.Dar sentido
Trabajar duro picando piedra no es lo mismo que trabajar duro para construir una catedral.  La perspectiva cambia cuando se le da un sentido mayor a la acción.

2.Disfrutar
Meterse de lleno en lo que se hace. Fluir.  Persona y acción se involucran de forma conjunta como si fueran un todo.   

3.Vivir en el presente
No instalarse ni regodearse en los éxitos ni fracasos del pasado. Aprender de ellos para la planificación de nuevos proyectos y actuar.

4.Archivar cuestiones
Una vez concluida una tarea conviene apartarla de la mente y continuar activos.

5.Creatividad
Intentar la resolución de conflictos y proyectos desde varios prismas. Visualizar nuevas perspectivas nos puede llevar a resultados más óptimos y diferenciadores.

6.No a la parálisis por análisis
Hay que estar dispuesto a correr algún riesgo. Si esperas conocer todos los considerandos posibles, quizás no llegues a empezar nunca.

7.Aprender de los errores
Los errores con frecuencia nos dan mucha información de cómo mejorar nuestra actuación. Hay que prever pero no evitarlos a toda costa.

8.¿Por qué no?
Ninguna actuación es perfecta desde el principio. La practica es la mejor aliada para realizar bien una tarea. No te pongas trabas y decídete a comenzar. Prueba de hacer cosas que nunca has hecho. Quizás te sorprendas.

Fuente: Buenhabit

lunes, 21 de mayo de 2012

4 consejos para mejorar en los negocios

1. Sé impecable con tus palabras: Este acuerdo es el más importante y también el más difícil de seguir, pues las palabras son un don mediante el cual se expresa el poder creativo. También porque son una herramienta que constituye el poder que se tiene para expresar y comunicar, para pensar y en consecuencia, para crear los acontecimientos de la vida. Según como se utilicen, las palabras logran liberar o esclavizar, ya que son tan poderosas que pueden cambiar o destruir a millones de personas.

La impecabilidad de las palabras es capaz de llevar a la libertad personal, al éxito y a la abundancia.

  
2. No te tomes nada personalmente: Suceda lo que suceda no debe tomarse nada personalmente. Nada de lo que los demás hacen es por uno, de hecho lo hacen por ellos mismos. Incluso cuando una situación parece muy personal, como cuando alguien te insulta directamente, nada tiene que ver contigo. Lo que esa persona dice, hace u opina, surge de toda la programación que recibió durante su domesticación (Todos los seres humanos somos domesticados por los individuos que se encuentran ya en el mundo antes de que nazcamos , pues ellos nos transmiten conocimientos sobre la manera en que hay que actuar en este mundo terrenal).

Si una persona te da su opinión y te dice: “¡Oye, estás muy gordo!”, no te lo tomes personalmente, porque la verdad es que se refiere a sus propios sentimientos, creencias y opiniones. Esa persona intentó enviarte todo su veneno, y si te lo tomas personalmente, lo recoges y se convierte en tuyo. Pero si no te lo tomas personalmente, serás inmune a todo veneno que te encuentres y esa inmunidad es un don de este acuerdo.


3. No hagas suposiciones: Hacer suposiciones implica creer que lo que suponemos es cierto. Cuando hacemos una suposición, comprendemos las cosas mal, nos lo tomamos personalmente y acabamos haciendo un gran drama cuando nuestras suposiciones no coinciden con la realidad. Hacer suposiciones en nuestras relaciones significa problemas. Hacemos todo tipo de suposiciones porque no tenemos el valor de preguntar. La manera de evitar las suposiciones es preguntar. Asegúrate de que las cosas te queden claras. Si no comprendes alguna, ten el valor de preguntar hasta clarificarlo todo lo posible, e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular. Una vez que escuches la respuesta, no tendrás que hacer suposiciones porque sabrás la verdad.


4. Haz siempre lo máximo que puedas: Bajo cualquier circunstancia haz siempre lo máximo que puedas, ni más ni menos. Piensa que eso va a variar de un momento a otro. En ocasiones, lo máximo que podrás hacer tendrá una gran calidad, y en otras no será tan bueno. Se debe hacer lo máximo que se pueda, ni más ni menos, pues si intentas esforzarte demasiado entonces gastarás más energía de la necesraira y al final tu rendimiento no será suficiente. Cuando te excedes agotas tu cuerpo y vas contra ti, por consiguiente te resulta más difícil alcanzar tus objetivos. Por otro lado, si haces menos de los que puedes hacer, te sometes a ti mismo a frustraciones, juicios, culpas y reproches. Limítate a hacer lo máximo que puedas. Si siempre haces lo máximo que puedas, no te juzgarás a ti mismo en modo alguno. Y si no te juzgas, no te harás reproches, ni te culparás ni te castigarás en absoluto.

jueves, 17 de mayo de 2012

El éxito no es suficiente motivación

El éxito no es suficiente motivación
La búsqueda del éxito caracteriza a todo profesional y persona, aunque su definición puede variar entre los diferentes sujetos de un mismo grupo. De esta manera, comprendemos que el trabajo es traducido en muchas ocasiones como una consecución de éxitos y fracasos, que nos enfrenta a los sentimientos de frustración de forma habitual. Entonces ¿el éxito puede ser un factor motivador en sí mismo?

La labor de dirección se basa en definir el éxito en el ámbito de la organización y en transmitir el concepto a aquellos que son sus principales artífices. Para ello, debemos convertir el objetivo en un camino y vincular los pasos necesarios para llegar a él, con la motivación.

Éxito individual y empresarial

El éxito es una percepción y como tal, también tiene mucho que ver con las “interferencias sociales”. Así, una parte de nuestro éxito se define como el reconocimiento social que tiene nuestra profesión o que tenemos nosotros en ella. Este estatus no solo se basa en un puesto en sí mismo, sino en la imagen de éxito que se transmite al exterior.

La empresa debe reconocer el éxito en consonancia con la realización de un buen trabajo y respecto al cumplimiento de objetivos. Por ello, debe transmitir a los trabajadores qué se espera de ellos, para que puedan satisfacer sus motivaciones personales siguiendo la guía de la organización.

La creación de carreras profesionales bien definidas aumenta el margen de mejora de los empleados y actúa como motivador a largo plazo, así como la confección de escalas salariales y comisiones. A este respecto, el éxito y la comisión van a la par cuando se produce una venta, aunque con el tiempo se puede volver insuficiente.

Las personas necesitan sentir que progresan hacia su éxito personal, y aunque algunos son más conformistas que otros, la gran mayoría considera que el salario es el gran indicador. No solo porque mejora su estatus, sino porque les permite autorealizarse de forma plena.

En otras palabras, la empresa debe configurar el camino hacia el éxito individual y la remuneración, mediante la vinculación de los objetivos individuales con los organizacionales y estos con el dinero.

Entonces ¿el éxito motiva?

El éxito debe motivar. El éxito debe ser el motor de nuestra empresa y no lo lograremos aumentando la frustración ante el fracaso, sino mejorando la satisfacción ante el cumplimiento de los objetivos e incrementando las expectativas de futuro. Hay que vincular el éxito de los empleados con el éxito de la empresa.

Veamos un ejemplo. Cuando un vendedor logra vender un producto, siente satisfacción por haber culminado una actividad con éxito, pero si esta no trae consecuencias para su beneficio personal, terminará perdiéndose dicha sensación con el tiempo. Finalmente, puede llegar la frustración.

En este caso, el éxito no ha motivado realmente ni ha beneficiado a la empresa, al decaer el interés por la venta. En conclusión podemos decir que estamos ante algo que se debe promover desde los propios órganos de dirección.

Ahora bien, nunca debemos olvidar que, en las empresas, el éxito individual se redefine tanto en cuanto cambien las condiciones necesarias para alcanzarlo en términos grupales. Por eso tenemos que ser dinámicos y promover una actitud activa e igualmente elástica ante los cambios, adquiriendo una cultura de mejora continua.

Los empleados buscan el éxito y la remuneración, igual que los empresarios. Pero ni unos ni otros pueden dar por hecho que ambas cosas se pueden lograr a solas.

Busquemos el win-win como método para encontrar la satisfacción y el propio éxito. Transformemos las grandes metas en pequeños objetivos intermedios y luchemos contra la frustración encadenando pequeñas victorias que nos acerquen a la meta final.

Fuente: Blog de Sage

lunes, 14 de mayo de 2012

10 razones para contratar un experto

  1. Conocimiento.  Los conocimientos que posee un experto son, con mucho, muy superiores a los que puedes tener disponibles. Es una simple cuestión de dedicación (el porcentaje de tiempo dedicado a esas labores frente al que dedicas tú), de repetición y de frescura (¿cuándo fue la última vez que hiciste X?).
  2. Ajuste a la legalidad. Principalmente en algunos ámbitos muy volátiles en términos jurídicos, las leyes según las cuales hay que realizar unas tareas concretas se renuevan cada pocos meses. Únicamente alguien que se dedique plenamente a realizar esas tareas continuamente puede estar seguro de cumplir al cien por cien la legalidad.
  3. Eficiencia. Los dos primeros argumentos implican unos sólidos conocimientos en la materia y la repetición habitual de las operaciones que tú le vas a encargar. Es lógico que un experto realice el trabajo en mucho menos tiempo que tú. Y eso, en definitiva, es un ahorro de dinero.
  4. Perspectiva. Nuestra visión de nuestra propia organización es inevitablemente sesgada y muchas veces es necesario alguien de fuera para percibir objetivamente los datos y la situación.
  5. Falta de emotividad. Tras analizar la situación será muchas veces necesario tomar decisiones que pueden verse, y mucho, influenciadas por nuestros sentimientos (nuestra trayectoria anterior, los lazos personales entablados, etc.). Un experto nunca tendrá ese problema y sus decisiones serán, en ese aspecto, de mayor calidad.
  6. Facilidad de aceptación de las conclusiones. Muy relacionado con la razón anterior, pero también muy cierto. Una organización percibe implícitamente todas los argumentos que estoy desglosando aquí y acepta de mucho mejor grado las conclusiones incómodas cuando vienen de alguien externo, objetivo e imparcial.
  7. Visión global. Por su trabajo para otras organizaciones el experto tiene un conocimiento de la situación actual mucho más renovado que el de uno mismo, percibe antes los cambios en el entorno mercantil de un determinado sector y puede actuar en consecuencia, mucho más si el experto o la red de expertos tiene ámbito internacional, como es el caso de nuestro patrocinador.
  8. Conocimiento de la competencia. Sí, nuestro experto puede haber trabajado para competidores nuestros, así que sabe dónde podemos mejorar y muy posiblemente haya visto grandes ideas implantadas en otras organizaciones que pueden sernos muy útiles.
  9. Es un contacto comercial. Al final las relaciones de prestaciones de servicios también ponen en contacto a organizaciones y a personas. Es muy habitual que alguien a quien hemos contratado para realizar una labor concreta perciba lo bien que funcionamos en nuestro ámbito y nos recomiende a futuros clientes.
  10. Puedes convertirte en un experto. Las redes de expertos siempre están dispuestas a ampliarse y tú puedes ser el experto que otras muchas organizaciones necesitan.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Adaptando Tu Talento Al Cambio


Adaptando Tu Talento Al Cambio
Es un hecho comprobado: autónomos, pequeñas y medianas empresas constituyen la base de la economía en cualquier país. Su esfuerzo, su capacidad de sacrificio, su potencial, sus ilusiones plasmadas en proyectos empresariales que, no lo olvidemos, son también proyectos de vida, no pueden pasar desapercibidos a los gobiernos de turno. Y, junto con ellos, los trabajadores que prestan sus servicios en dichas empresas.

Resulta conveniente no perder la perspectiva, no perdernos en conceptos que de tanto ser utilizados han perdido su más puro significado originario.

Llamemos a las cosas por su nombre: la economía la hacen las personas, la sociedad la forman las personas, así de sencillo.


Asistimos a un cambio de paradigma, a una ruptura de conceptos en la forma y en el fondo de lo que llamamos economía y los elementos que influyen o forman parte de dicho concepto.

Pero también nuestra sociedad, nuestra forma de vida está cambiando.

De nuevo la palabra mágica: "Cambio".

Con independencia de las actuaciones que tomen los gobiernos y líderes políticos en cada país, existe una pregunta clave:

"¿Qué podemos hacer nosotros ante esta nueva situación?",

"¿Qué grado de responsabilidad nos corresponde para enfrentarnos a los problemas y obstáculos que nos impiden alcanzar nuestra visión personal, profesional o empresarial?".

Todos tenemos un potencial, en mayor o menor medida pero pocos llegan a bordear el límite de ese potencial.

Indudablemente todos somos responsables de dirigir y gobernar nuestra vida, pero en muchas ocasiones, especialmente en nuestra vida laboral, la falta de información y orientación nos conducen a desarrollar una carrera profesional muy por debajo de nuestro Talento.

Hablando de Talento

Un factor implicado en el hecho anterior y desconocido por la mayoría es el desconocimiento de nuestro potencial y de nuestra responsabilidad en el éxito y en el fracaso de nuestra carrera.

Esta situación es aún más grave cuando somos empresarios, directivos y además desarrollamos un proyecto hasta que sobrepasa nuestras capacidades, por mantenernos en "una forma de hacer" obsoleta y "no saber" o "no querer" elegir el camino del cambio y acabamos siendo un lastre para nuestro propio progreso y el de nuestra empresa.

Las causas principales de que no desarrollemos adecuadamente todo nuestro potencial son, entre otras:

Desconocimiento de nosotros mismos, talento y habilidades.
Mandos que no brindan oportunidades de desarrollo, ni orientación.
Ocupar posiciones o puestos para los que aún no estamos preparados.
Falta de reflexión, de planificación de nuestra carrera profesional y de una estrategia encaminada a la consecución de cada uno de los objetivos que nos acerquen a nuestra Visión, "lo que nosotros queremos ser".
Podríamos enumerar algunas más, pero cuán importante es esa figura que nos ayude a conocernos, nos facilite herramientas de autoaprendizaje y nos haga reflexionar sobre quienes somos, dónde queremos ir, cómo debemos hacerlo y qué necesitamos para llegar.

Existen herramientas

Cierto es que hoy en día existen muchas herramientas que nos pueden ayudar para llegar a donde debemos de llegar. Unas más técnicas que otras, otras más o menos directivas, e incluso programas informáticos. Todo esto tiene su valor pero son muy pocas las herramientas que nos ayuden a potenciar y adaptar nuestro talento y nuestros propios recursos, transformar nuestras creencias limitantes para dar el gran salto y movernos como peces en el agua en épocas de cambios y crisis.

La metodología del coaching es una de las herramientas y recursos que afloran lo mejor de ti. A través de lo que uno ya tiene de forma práctica y metódica el coaching te ayuda a transformar tu realidad al momento que vas avanzando hacia tus objetivos.

El coaching es el acompañamiento más cercano y efectivo para trazar un plan bien definido que te permite tomar las acciones más productivas en el momento que es el más adecuado para ti.

La respuesta es sencilla pero efectiva

La magia de contar con un acompañamiento no directivo es que tú eres el artífice de toda transformación. El coaching es tu aliado que te ayuda a tener una perspectiva más clara para ubicar y maximizar todo lo que tienes a tu alcance para lograr tus metas en todo momento pero en particular en épocas de crisis y cambios.

Si tu equipo, tu empresa o tu están en un momento de transición o de cambios, o simplemente están inmersos en las consecuencias de la época que estamos viviendo.

Fuente: Articuloz

lunes, 7 de mayo de 2012

¿Cómo mejorar nuestra productividad en el trabajo? La técnica Pomodoro

Cómo mejorar nuestra productividad en el trabajo_La técnica Pomodoro
Hay días en los que es especialmente difícil mantener la concentración y nuestro rendimiento en el trabajo, la tan traída productividad baja de forma alarmante. No conseguimos centrar la tarea que tenemos que concluir y cuando lo hacemos en poco tiempo nos han interrumpido y volvemos a empezar. El resultado seguro que lo conocéis. Se ha pasado el día y a la hora de hacer balance las tareas que hemos concluido nos damos cuenta de lo poco que hemos avanzado. Por eso hoy precisamente vamos a ver cómo nos ayuda a mejorar la productividad la técnica Pomodoro.

Se trata de una forma de organización que requiere disciplina para que funcione. Consiste en organizar nuestro tiempo de trabajo en periodos de veinticinco minutos de trabajo y cinco de descanso. Por cada cuatro periodos de trabajo tendremos que realizar una pausa algo más larga, de diez o quince minutos. Así de sencillo, pero a la vez así de complicado, puesto que durante estos veinticinco minutos de trabajo requiere dedicación exclusiva a esta tarea.

Una ayuda para focalizar tu atención

Esto significa que no vas a contestar ningún correo durante este periodo de tiempo, no vas a contestar al teléfono, no vas a prestar atención a las notificaciones que puedan aparecer en el escritorio de tu ordenador, los avisos de tu móvil, etc. Sólo vamos a trabajar en la tarea que tenemos asignada durante estos 25 minutos.

Después en esos cinco minutos de descanso podrás devolver esa llamada de teléfono, contestar de forma rápida el correo electrónico recibido o mirar los mensajes que te han entrado en el móvil. Se trata de hacer que nada nos distraiga de la tarea que estamos desempeñando. Lo que conseguimos es un efecto lupa. Al igual que la lupa atrapa los rayos de sol y los focaliza, el mismo efecto tiene la técnica Pomodoro en nuestra concentración.

Para muchos puede surgir la duda puesto que las tareas a desempeñar son más duraderas en el tiempo que estos veinticinco minutos. En este caso lo mejor es dividir la tarea principal en subtareas que más o menos se puedan adaptar a estos periodos de tiempo. El resultado es que al final del día habremos sacado adelante mucho más trabajo del que pensabais.

Sólo necesitamos un temporizador para ponernos en marcha


Lo bueno de esta técnica de trabajo es que no necesitamos tecnología para ponerla en práctica, sólo necesitamos un temporizador. Se pueden conseguir temporizadores especiales para Pomodoro que nos ayudan a marcar los tiempos de veinticinco minutos de trabajo y las pausas tanto cortas como largas. Pero lo cierto es que un simple reloj de los que utilizamos para saber cuando está listo algo que estamos cocinando al horno nos bastaría.

Si trabajamos con un ordenador tenemos donde elegir. Desde aplicaciones web que nos marcan los tiempos, hasta complementos para el navegador o también aplicaciones específicas que nos ayudan con la gestión de tareas aplicando esta técnica. Tenemos una gran variedad de opciones para que nos ayuden a utilizar la técnica Pomodoro. Incluso tenemos aplicaciones para el móvil, por si queremos utilizarlo independientemente de dónde estemos o que herramientas tenemos en ese momento a mano.

Cuándo utilizar la técnica Pomodoro

Lo cierto es que es una técnica muy sencilla de aplicar y que funciona de verdad. Además, mi experiencia ha sido positiva en distintos sectores. Hay ocasiones en las que me he pasado más tiempo buscando un destornillador que el tiempo que luego he estado utilizando el mismo. Por lo general esto se debía a falta de concentración. Utilizando la técnica Pomodoro estas cuestiones o no me ocurrían o eran mucho menos frecuentes.

Si hablamos de trabajo de oficina en mi caso siempre tengo horas bajas, donde me cuesta concentrarme en lo que tengo delante de la pantalla. Por lo general es tras la pausa de la comida, esta vuelta al trabajo hace que entre que me pongo y no se me pasa media tarde. Lo mismo en días previos al fin de semana, puentes, etc. así como tras la vuelta de los mismos. Es en estos momentos donde saco más partido de la técnica Pomodoro y más me ayuda a mejorar mi concentración.

Utilizarla a diario me ha dado buenos resultados, ha mejorado mi organización y también me ha ayudado a educar a todos los que están a mi alrededor a respetar mis espacios de trabajo. Si ven que el temporizador está en marcha ya ni siquiera me dicen nada, esperan a que marque el tiempo de pausa para comentarme algo o ya voy yo a ver qué necesitaban.

La organización del trabajo es muy personal. Cada uno tiene sus métodos, si ya te funcionan, perfecto, no necesitas utilizar el método Pomodoro. Si tienes periodos en los que te cuesta concentrarte, es el momento de probar, buscar un temporizador y aplicarlo una tarde, una semana, etc. y comprobar si te funciona.

Fuente: Blog de Sage

jueves, 3 de mayo de 2012

Ideas para tu futuro profesional

Ideas para tu futuro profesional
Plantearse el futuro laboral empieza por una gestión de análisis propio. Dependiendo de las conclusiones obtenidas conseguiremos un futuro mejor y más rápido. Es el momento de pararse y reflexionar sobre dos grandes fundamentos:

·         ¿Qué sabes hacer?
·         ¿Dónde quieres trabajar?

Esta reflexión puede haberse iniciado en la adolescencia, en la juventud o en el momento de la búsqueda de trabajo. Lo que sí es cierto, que cuanto más clara se tengan las ideas y marcados los objetivos a conseguir, más fácil será obtener buenos resultados.


La respuesta a estos dos interrogantes tienen que venir marcados con conceptos claros y objetivos conseguibles. El resultado será un puesto de trabajo que motivará, condicionará e ilusionará tu futuro en la vida profesional. Malas decisiones darán como resultado dificultades a la hora de encontrar trabajo o trabajos que desmoralicen y desilusionen en lugar de motivar.

¿Qué sabes hacer?

¿Qué formación tienes?

La formación es un requisito imprescindible para todos los puestos de trabajo. Bien pensada y programada desde la adolescencia, conseguirá metas ilusionantes en el trabajo pensado y deseado.

Mala formación discriminará automáticamente muchas ofertas de trabajo, es impensable, un anuncio de trabajo sin el requisito de estudios realizados, ellos son la base de todo comienzo.

Este será el elemento seleccionador de las ofertas a las que puedas presentarte.

¿Qué formación necesitas?

En ocasiones, la formación académica recibida no completa la necesaria para el puesto de trabajo. Mientras que esperas ofertas, complementa tu formación para que tus capacidades estén más cercanas al puesto de trabajo que buscas.

Hazte un plan de estudios para complementar y alcanzar tus metas. Cúmplele para que no retrases tu formación académica con respecto a la búsqueda de empleo. Haz un último esfuerzo formativo para alcanzar el resultado por el que has peleado.

¿Cuáles son tus habilidades?

Te gusta trabajar en equipo, eres minucioso y detallista en el trabajo, eres comunicador. Observa tus rasgos personales, los detalles de tu día a día, tus cualidades por lo que las personas que te rodean  te aprecian y quieren. Esas virtudes son las que pueden facilitarte un trabajo que busque similares condiciones en las personas que se incorporen a él.

Potencia las buenas para que sean más poderosas en los elementos decisorios a la hora de un proceso de selección.

¿A qué puestos puedes acceder más fácilmente?

No todos los puestos son factibles, porque la empresa es de gran tamaño y tiene procesos muy rigurosos de pasar. Otras empresas generan problemas de desplazamiento, otras de sueldos y salarios. Selecciona tu disponibilidad y posibilidades a la hora de buscarempleo.

Ten en cuenta que puedes acceder a puestos con igualdad de requisitos académicos o superiores, pero también puedes a acceder, con superioridad, a aquellos puestos cuya calificación académica sea menor que la tuya.

¿Dónde quieres trabajar?

En España, existen tres grandes grupos de empresas: la pública (mediante oposiciones), la privada (mediante diferentes pruebas de selección) y el autoempleo donde cada uno realiza su sueño en función de sus capacidades.

¿Sabes cómo buscar trabajo?

Utiliza tus redes de contactos, el boca a boca, te facilitará lugares donde puedes encontrar trabajo. Pero también las nuevas tecnologías ofrecen portales de empleo y páginas de empresas donde publican sus ofertas de empleo. Sin olvidar los anuncios en prensa escrita.

Luego están las oficinas físicas de las Empresas de Trabajo Temporal y el contacto personal con las empresas y departamento de recursos humanos, solicitando cita con sus responsables y buscando información de la empresa.

Los centros educativos cuentan con bolsas de empleo que facilitan la labor a sus estudiantes y realizan periódicamente foros de empleo, como oportunidad de acercamiento de los candidatos a las empresas.

¿Sabes hacer un currículum?

Se diferente, original y llamativo con respecto al resto. Incluye una  fotografía, tus datos personales y académicos. Tus experiencias laborales y personales.

Evita fotocopias e intenta personalizar la documentación que presentas en las empresas.

Vigila los correos masivos e intenta presentar en mano, que te conozcan: prueba aquello de que una imagen vale más que mil palabras y tu talento se demuestra haciendo las cosas.

¿Sabes hacer una carta de presentación?

Una carta de presentación es el primer contacto del candidato en la empresa. La primera imagen, el primer poso en los responsables de recursos humanos. Muestra tu interés en su empresa, en su puesto, en tu calidad profesional.

No resultes indiferente con una carta común para todas las empresa, se estratega y haz que se fijen en ti, al menos que lean tu curriculum, seguro que existe algo que les llame la atención y te den una oportunidad. Si mandas fotocopias, a ellos les resultarás tan indiferente como aquellas que mandan su curriculum a diestro y siniestro para tener un número mayor de curriculums enviados y, el premio, no está por los curriculums enviados sino por la selección de las mejores opciones.

¿Sabrías responder sin dudar, en una entrevista de trabajo?

Vas a pasar por ello inexorablemente. Puede ser dura o simpática. Puede ser amena o un mal rato, pero será tu partida obligatoria para conseguir el puesto. Documéntate, ensaya, prepara las entrevistas. En todas las facetas posible.

Busca empresas pequeñas para que sus entrevistas sirvan de entrenamiento para las grandes y, no te enfrentes “a pelo” con los grandes de los recursos humanos.

miércoles, 2 de mayo de 2012

La homeostasis del mundo empresarial


En psicología, nos referimos al concepto de homeostasis al intento de un grupo por mantener la estabilidad, dificultando la desviación de cualquiera de sus miembros, imposibilitando de ése modo la creatividad o la apertura a nuevos retos.

Este concepto se utiliza mucho en terapia familiar, donde los miembros de la familia coartan la libertad de alguno de sus miembros, considerando erróneamente que cualquier cambio puede suponer el fin del núcleo familiar. Sin embargo, también puede ser aplicado al mundo de la empresa, traduciéndose en posturas cerradas a cualquier tipo de negociación o cambio, por temor a un descenso de la productividad o de los beneficios.

Éste temor está muy arraigado en España, donde aun mantenemos una perspectiva más tradicional, considerando la aparición de conflictos como algo negativo en lugar de una oportunidad de crecimiento. De ahí, que exista una falta tan significativa de actividad emprendedora en comparación con nuestros vecinos europeos.

La comprensión de los procesos inmersos en la psicología organizacional facilita la puesta en práctica de un buen liderazgo y solución de conflictos, siendo elementos indispensables para la consecución de objetivos: ¿cómo mejorar la productividad?¿y el lanzamiento de la empresa a nuevos campos de mercado?¿cómo llevar a cabo una negociación con los empleados? Todas estas cuestiones se resuelven con un estudio pormenorizado de las habilidades y recursos de los trabajadores, de tal forma que podamos desarrollar líneas de actuación que nos permita aumentar al máximo las posibilidades que nos ofrece cada uno de nuestros empleados.

Si logramos esto, resultará mucho más fácil salir de esa homeostasis y desarrollar nuevos proyectos, nuevos retos que fomenten el crecimiento de la empresa, y la afiliación de los trabajadores a nuestra marca.
Porque, sin duda, un equipo sin conflictos ya sea en forma de cambios o retos acaba muriendo y desapareciendo, que es precisamente lo que están ocurriendo a muchas de las empresas de nuestro país. Fomentemos el cambio y lograremos permanecer.

"La homeostasis al intento de un grupo por mantener la estabilidad (...)
 imposibilitando de ése modo la creatividad o la apertura a nuevos retos"
 

Mónica Martínez