lunes, 30 de julio de 2012

12 hábitos para cultivar la confianza en ti mismo.

1. Cuida con mimo el ambiente en que te mueves: Recuerda lo que hemos dicho mucha veces aquí: "Si vives entre codornices, es muy difícil aprender a volar como las águilas". Los límites nunca están en las personas, están en los entornos. Hay gente que te carga de energía y gente que te chupa energía.
Gente estimulante y gente tóxica. Cuidado con los derrotistas, pesimistas, negativos, conformistas... que te intentan cortar las alas. El éxito deja huellas y se trata de modelarlo. Rodéate de aquellos que piensas que te pueden enseñar.
2. Aprende de los mejores: lo más importante que tiene una persona es su credibilidad, y la credibilidad sólo depende de una cosa: de tus resultados.
Cada persona somos el resultado de nuestros resultados. Muchos empresarios, directivos, deportistas... han dejado sus enseñanzas, consejos y tips en libros y vídeos. Léetelos todos. Y después reléelos. Y más tarde otra vez. Aprende de ellos.
3. Visualiza tus éxitos pasados: como decía Fernando Savater, "la felicidad es una forma de la memoria" y la infelicidad también. Haber conseguido éxitos pasados te estimula y anima para conseguir éxitos futuros, te pone en el estado de ánimo adecuado para generar las energías necesarias. Ver que ya conseguiste algo te catapulta a conseguir más. Mete en el cajón lo negativo y recréate en las experiencias positivas, en aquellas que salieron bien y te aplaudieron.
4. Cuida tu cuerpo: Que es tu casa, allí donde moras y habitas todos los días. No la abandones. Y ello implica cuidar tres cosas: sueño, nutrición y ejercicio físico.
5. Haz el ridículo en cosas sin importancia: en aquellas cuyos resultados no te afectan a tu trabajo ni prestigio: aprender a bailar, inglés, magia.... Si te lanzas en esas cosas sin importancia, poco a poco tu miedo al ridículo irá cayendo y eso significa que te atreverás a dar el paso en cosas con importancia. No existe miedo al fracaso, existe miedo al ridículo. Todo el mundo sabe de sobra que si inicias una aventura del tipo que sea (empresa, matrimonio, etc) puede ir mal; los miedos vienen de la ridiculización que hacen los demás, de herir el orgullo con las cosas no salen, y el ser humano tiene mucho orgullo. Cuando lo vences, ganas la batalla.

6. Habla en público siempre que puedas: es una de las cosas que más aumenta la confianza en uno mismo. Lánzate. Muchas veces no se trata de hacerlo bien o mal, sino simplemente de hacerlo. Irás venciendo resistencias. Empieza a decir "sí" cuando te lo proponga. Hay miles de oportunidades todos los días para hablar en público.
7. Habla con desconocidos: ¿Sabes cuál es el mayor miedo a la hora de vender? El miedo al rechazo. ¿Sabes cuál es el mayor miedo a la hora de pedir ayuda? Que nos digan NO. Y ese miedo al rechazo, es producto de nuestra inseguridad, de que interpretamos que el NO significa que "no me quieren"; y ya sabemos que "el anhelo más profundo del ser humano es sentirse querido". Por eso muchas cosas no las hacemos por miedo al NO. Lánzate a hablar con desconocidos. Lo importante no es la conversación, sino lanzarse. Si ves a alguien con un perro, detente y acaríciale y pregúntale qué raza es; aprovecha los viajes de turismo o negocio, para entablar conversaciones con los lugareños o los empleados de hoteles, etc; igualmente para a gente por la calle de tu ciudad y pregunta por una dirección o lugar e intenta que no sólo sea pregunta-respuesta sino un poco más de conversación.

8. Da tu opinión en los temas: Sí, no te quedes callado. No seas de lo que dices: "A mí me da igual". No, no te da igual. Tú también tienes opinión, pero por miedo a no gustar, no te atreves a expresarte. Cuando haya debate en tu vida personal, con tu pareja o amigos sobre dónde ir o qué hacer, di lo que te gusta. Lo mismo en tu vida profesional ante cualquier proyecto. Tu opinión es tan válida y respetable como la de los demás. No te infravalores. También verás como poco a poco vas ganando confianza.

9. Cuida tu apariencia física: O dicho de otra manera: sentirte bien por fuera te hará sentirte bien por dentro. Los cuidados estéticos o tu forma de vestir ayudan mucho ¿No hay un determinado vestido, palabra de honor, jeans, sandalias o botas que cuando te las pones "te ves más guapa"? ¿No te ha ocurrido lo mismo cuando te has hecho un cambio de look en tu pelo? Ello te lleva a sentirte mejor, más segura de ti misma, y eso se refleja en tu comportamiento y trato: más abierto, más simpático, más cercano, en definitiva, más cautivador. Esa actitud, se transmite y los demás la perciben y responden de la misma manera.
10. Acude a eventos: la baja autoestima suele derivar en un bajo nivel de relaciones sociales; la alta autoestima da lugar a muchas y variadas relaciones.
Y si la vida es algo, el menos en la empresa, la vida es relaciones. Como apunta John C. Maxwell, en El poder de las relaciones: "Trabajar duro no es suficiente; tampoco ser excelentes en lo que hacemos; para ser exitoso tienes que aprender a establecer relaciones". Por eso, sumérgete en los eventos. No te preocupes del resultado final.
11. Haz cosas por los demás: Aristóteles dijo hace más de 23 siglos que "la generosidad es un egoísmo inteligente". Cuando ayudas a los demás, la gente se siente agradecida y te lo valorará, y eso te hará sentir bien contigo mismo, ver que eres útil, y que tú también puedes aportar cosas interesantes. No se trata de grandes cosas, sino de pequeños gestos cotidianos del día a día que todos sabemos.

12. Sonríe: cada vez que sonríes, aunque no te apetezca, estás mandando una orden al cerebro de que todo está bien, y eso te hará sentir mejor Acuérdate de William James: "El pájaro canta porque es feliz pero también es feliz porque canta". Además, cada vez que sonríes a una persona, lo que le estás diciendo inconscientemente es "me gustas", por eso resulta tan eficaz y genera tanta "conexión emocional" con la otra parte que te tratará de la misma manera y habrá feeling y buen rollo. Recuerda: la sonrisa es la forma más barata de mejorar tu apariencia. 

Fuente: Franciscoalcaide

viernes, 27 de julio de 2012

Pequeños pasos para vencer tus miedos

Todos nos enfrentamos a situaciones de incertidumbre a lo largo de nuestra vida. Son aquellas, tanto buenas como malas, en la que no tenemos el éxito garantizado o en las que, al realizar una elección, no sabemos si estamos acertando o nos estamos equivocando de pleno, y todo ello nos genera inseguridad y nos asusta, especialmente si somos personas que necesitamos tenerlo todo controlado para sentirnos seguras.

Sin embargo, cuanto más intentemos asegurarlo todo y controlarlo todo a nuestro alrededor, en lugar de sentirnos más seguros, nos volveremos más asustadizos, porque nuestra autoconfianza también disminuirá. Protegiéndonos de los miedos, acabaremos por no poder hacerles frente y viviremos esclavizados por ellos, limitándonos al pequeño espacio de falsa seguridad que nos hemos creado y donde pensamos que somos libres de ellos.

Con ello limitaremos cada vez más nuestra vida y nuestras posibilidades, hasta que nos quedemos parados, asustados por el miedo a dar un paso que nos saque de nuestra zona de seguridad.

El problema radica, la mayoría de las veces en que hemos perdido tanta autoconfianza que ya no confiamos en nosotros mismos para enfrentarnos a situaciones que nos asustan, sean en el entorno que sean. Nos hemos limitado tanto que, ante cualquier intento, la ansiedad nos invade y nos vemos obligados a volver atrás para no sentirla. Para evitar esto y volver a recuperarla poco a poco, puedes enfrentarte a situaciones que te asusten y que no tengan ninguna importancia en tu vida, como, por ejemplo, realizar algún deporte de aventura o incluso montar en una montaña rusa.

Gestos tan simples te ayudarán a ganar autoconfianza, y ello se reflejará en el resto de áreas de tu vida. Enfréntate a aquello que crees pequeño y sin importancia y comprobarás cómo se producen en tu vida grandes cambios.

Fuente: Psicoblog

lunes, 23 de julio de 2012

10 consejos para abandonar cuanto antes la lista del paro

Hoy día las redes sociales son una estupenda apuesta para movilizar nuestra red de contactos además de un escenario accesible a los reclutadores de personal que peinan la red en busca de nuevos candidatos analizando los curriculum web.

Estas son las propuestas aconsejables para volver al mercado laboral o encontrar lo antes posible un nuevo empleo:

  1. Iniciar rápidamente la tramitación de la prestación por desempleo.
  2. Identificar nuevos caminos profesionales (algo a lo que se resiste el 65% de los desempleados en nuestro país).
  3. Empezar a buscar trabajo en los primeros 15 días tras el despido.
  4. Crear un buen curriculum y redactar cartas de presentación.
  5. Realizar un argumentarlo sobre el desarrollo profesional del candidato.
  6. Preparar la entrevista de trabajo y las posibles respuestas sobre las causas del despido anterior.
  7. Aumentar los conocimientos en idiomas e informática.
  8. Recurrir a nuestra red de contactos haciendo saber a los demás nuestra situación.
  9. Estar preparado para un posible reciclaje profesional.
  10. Perseverar en la búsqueda de empleo. No rendirse ante los primeros fracasos o negativas y tener una actitud entusiasta y positiva.                           
Fuente: Articuloz

jueves, 19 de julio de 2012

El poder de la actitud positiva

Tu actitud tiene una gran influencia en cómo miras la vida, no importa si te consideras como alguien que puede dominar todos los retos que se cruzan en tu camino o si eres alguien que tiene miedo a los desafíos que van apareciendo en tu vida. Por otro lado, tu actitud puede hacer la pequeña pero significativa diferencia entre el fracaso y la victoria. En general yo diría que tu actitud no sólo influye en la manera como piensas y en la forma en que percibes las cosas, sino también en la manera cómo lidias con los problemas, desafíos, reveses y golpes de suerte, en pocas palabras: esta decide la forma en que estimas tu vida.

Una actitud positiva básica

¡Vamos a realizar un pequeño juego! Voy a describir a una persona y es muy importante que te la imagines por unos segundos. ¡Se espontáneo! ¡Se creativo! Piensa qué tipo de actitud pudiera tener esa persona, qué estilo de vida tendría, etc. ¿Estás listo? Bueno, entonces empecemos:

Un buen amigo tuyo te está hablando acerca de un hombre muy exitoso que ha fundado hace varios años su propia compañía. (Trata de imaginar al fundador de esta empresa ¿Cómo crees que vive? ¿Cómo es su comportamiento social? ¿Crees que trata bien a sus empleados?)

Espero que te hayas imaginado a esa persona, a su negocio y tal vez a algunos de los empleados. En estos pocos segundos de imaginación seguramente también has creado algunas impresiones acerca de esta persona. Usa estas impresiones para contestar las siguientes preguntas:

¿Era un hombre triste y con mal humor?
¿Tenía una aptitud negativa?
¿Crees que le faltaba motivación?
Por último: ¿Era un hombre insatisfecho?
Es probable que hayas respondido a todas mis preguntas con una claro y absoluta “¡NO!” Y esto fue exactamente mi intención al permitirte imaginar este escenario. Cuando se trata de pensar en personas con éxito, ninguno de nosotros consideramos pensar en personas que carecen de motivación, que tengan actitudes negativas y que se quejen de trivialidades.

En su lugar nos imaginamos a individuos poderosos y altamente motivados que disfrutan de su propia vida, que son felices y que ni siquiera se molestan en ser pesimistas. Nuestro simple ejemplo anterior nos muestra exactamente qué tipo de actitud estamos asignando inconscientemente a una persona de éxito: ¡Una actitud muy positiva en general! A diferencia de esto, nosotros nunca asignamos una actitud negativa o desmotivada a una persona próspera. ¡Nunca!

Hablando de actitudes, podemos simplificar todas las diferentes variedades de actitudes de cada individuo en tres tipos comúnmente conocidos:

1. Los pesimistas
2. Los Realistas
3. Los optimistas

I. Los pesimistas

Vamos a empezar con el número uno: El pesimista. Es en gran medida la peor actitud. Por desgracia el pesimismo es también un gran obstáculo cuando se trata de tener éxito.

Un muy buen ejemplo del pesimismo es la típica pregunta que conoce todo el mundo sobre el nivel de agua que contiene un vaso. Los pesimistas afirmaran que el vaso esta medio vacío. En general las personas pesimistas esperaran para sus vidas así como para su futuro que todo vaya de mal en peor. El pesimismo es una percepción negativa de la vida. En la imaginación de un pesimista todo siempre llega a un final negativo, no importa si se le pregunta sobre un examen próximo o sobre el destino del mundo.

El pesimismo es un círculo vicioso, porque estos individuos reafirman su punto de vista día a día, ya que ellos encuentran aún más evidencias y nuevos aspectos negativos que explican por qué sus vidas son tan malas. Esto podría verse en forma de problemas financieros o como cuestiones personales que se hayan producido. Y cada nuevo problema que se produce es una prueba de la validez de estar insatisfechos con su situación actual.

Partiendo de este punto de vista, realmente quiero aclarar que las personas de mentalidad negativa por supuesto sienten felicidad y alegría como todos los demás. Pero esos momentos duran poco tiempo porque los pensamientos negativos están firmemente arraigados en su forma de pensar y llegan hasta las profundidades de su mente.

Una de las principales razones para ser pesimista es el miedo a la decepción. Para una persona de mente negativa es mucho más fácil creer en la ocurrencia de un evento negativo que quedar dolorosamente decepcionado si lo que espera por algo no se cumple.

Como mencione anteriormente, el pesimismo puede ser un círculo peligroso, ya que evita que las personas se desarrollen a sí mismos hacia seres más positivos. Un individuo puede comenzar a partir de un cierto punto de su vida a no confiar más en sus propias habilidades y no se atreverá a buscar soluciones para las tareas difíciles y los problemas, por lo tanto ni siquiera intentara hacerles frente. Los pesimistas prefieren que nada cambie en sus vidas en lugar de tomar nuevos retos.

II. Los realistas

Los realistas son un grupo de personas cuyos pensamientos no son ni excesivamente negativos o positivos. Ellos contemplan simplemente las cosas de la forma más trasparentemente posible. No hay falsas, ni eufemismos, ni empeoramientos añadidos en cómo ven un hecho particular. Los realistas analizan las cosas sobriamente y forman su opinión después de un análisis. Siempre que algo no se desarrolle como debería (negocios, metas, etc.), un realista no cambiara su pensamiento y no hará eufemismo innecesario por ello.

Sin embargo, los realistas son propensos a menudo de un pesimismo oculto y desapercibido que ni siquiera son conscientes. Motivado a que en su mente aunque no tengan pensamientos negativos, ellos anclan sus expectativas. A diferencia de una persona pesimista, el cual es consciente del hecho de tener pensamientos negativos, los realistas están en clara desventaja. Los realistas no se dan cuenta del desarrollo de una mentalidad negativa en su vida, ya que contemplan las cosas en su opinión de forma imparcial.

III. Los optimistas

El optimista se despierta por la mañana con una sonrisa. Este día va a ser un día muy especial para él, como todos los otros 364 días del año en curso, ya que están viviendo cada día de sus vidas al máximo. Las personas optimistas esperan lo mejor para sí mismos y para su futuro. Los optimistas son gente muy feliz porque se han dado cuenta de que su vida es infinitamente valiosa. Los pensamientos negativos no son parte de su comportamiento y forma de pensar porque detestan el efecto de la negatividad en su pensamiento. Pero incluso un optimista puede tropezar una o dos veces. Si tal situación se produce, la persona optimista tendrá una oportunidad de aprender de sus errores y tratara de evitar fallas similares en el futuro. Por no hablar de que van a tratar de sacar lo mejor de sus errores y no perder el tiempo en quejarse o quejarse de ellos.

Ahora, tomate un tiempo y trata de incorporarte tu mismo (y tu forma de pensar) dentro de una de las tres actitudes mencionadas.

También he preparado un par de preguntas:

¿Quién de los tipos mencionados tiene el estilo de vida más admirable?
¿Quién va a estar más satisfecho de sí mismo?
¿Qué persona limita su desarrollo personal por el miedo al fracaso?
¿Quién buscara nuevos objetivos con la firme convicción de que los obstáculos podrán resolverse?
¿Qué persona se está mintiendo a sí misma?
¿Cuál de ellos es vive el momento, de forma feliz y con tranquilidad?
Te he presentado tres modelos totalmente diferentes de formas de pensar. Si te tuvieras que preguntar qué tipo de pensamientos has podido tener anteriormente, deberías haber llegado a la conclusión de que has sido una persona muy pesimista en el pasado.

Finalmente puedo decir:

Los pesimistas se quejan. Los realistas analizan. Los optimistas ven posibilidades y actúan

Después de describir los tres tipos de modos de pensar, vamos a tener una mirada más precisa sobre la forma más útil de pensar de los que hemos mencionado: el optimismo. Teniendo en cuenta la similitud de miles de diferentes personas exitosas, me viene a la mente que ellos tienen una sola cosa en común:

El poder de una actitud positiva básica

No importa en qué tipo de tareas u objetivos se centre el optimista, su modo de pensar es siempre de forma positiva. Seguramente uno podría preguntar: “¿Por qué es así?”, pero el verdadero poder de una actitud positiva sigue siendo desconocido. Los optimistas han aprendido a través de su experiencia en la vida que casi no hay barreras que no puedan vencerse. Ellos son muy conscientes del hecho de que pueden alcanzar todas las metas, si están dispuestos a asumir todos los esfuerzos necesarios. Palabras como “imposible” o “problemático” ni siquiera existen en el vocabulario de estas increíbles personas.

Los optimistas siempre dan un paso más o se arriesgan más que las personas de mentalidad negativa ya que estas habrán dejado de esforzarse mucho antes. Este comportamiento les permite obtener valiosas experiencias, tanto positivas como negativas. Por voluntad interna se demanda más a sí mismos, tienen más confianza en sí mismos y se esfuerzan mucho más, lo que les permiten lograr sus objetivos con mayor frecuencia e incluso más rápido que otros.

También hay que señalar que una persona optimista es consciente del hecho de que esta disposición interior para ir más lejos que otros podrían resultar en el fracaso de una tarea en particular. ¡Tal caída no sería un paso atrás! Para los optimistas una derrota es aún una parte no muy despreciable de su futuro éxito en tareas similares, ya que aprenden de los errores y son capaces de recoger las experiencias necesarias que les permitan evolucionar.



lunes, 16 de julio de 2012

Gana en verano, como reactivar tu negocio en verano y fidelizar clientes

Si tu negocio tiene pocas ventas durante la temporada vacacional, sigue estos tips para reactivarlas y fidelizar clientes.

1. Decídete a no ser parte de esta idea

No dejes que tus empleados compren la idea de que la caída en las ventas en verano es inevitable, porque muchas veces la usarán para excusar su bajo desempeño.

Haz reuniones diarias con tu equipo para discutir qué harás para prosperar y no contraerte durante las vacaciones. Establece metas y enlista las actividades que se necesitan llevar a cabo para alcanzarlas. Ponte a ti mismo plazos para lograr tus objetivos y crea un ambiente en donde el negativismo y las excusas no tengan cabida. Te sorprenderás de lo que puedes lograr.    

2. Trabaja con tus clientes asiduos

Ponte al frente de esta época y hazles saber a tus mejores clientes que estarás disponible durante todo el verano. Comunícate con todos aquellos que te han comprado en los últimos tres meses por medio de e-mails, llamadas telefónicas o las redes sociales. Ponte en comunicación constante con estos compradores y piensa en estrategias para crecer tu negocio con ellos. Por ejemplo, entérate en qué puedes ayudarles para preparar su vacación o si requieren de algún servicio durante su ausencia. 

3. Dirígete a los clientes que no vacacionan

Enfoca parte de tus esfuerzos en marketing en clientes potenciales que se queden en tu ciudad durante estos meses. Recuerda que claramente son personas ocupadas que están presionadas por el tiempo y que no cuentan con los días o el dinero para pagar unas vacaciones. Toma la iniciativa y distribuye volantes, promuévete en las redes sociales y actualiza tu sitio web para que les hagas saber que estarás disponible y que les ofrecerás algo que les gustará.

4. Ofrece valor agregado para evitar descuentos

Probablemente necesitarás obtener mayores ganancias de cada venta que hagas para compensar la pérdida en volumen durante esta temporada. Entonces, piensa en formas creativas para darles un toque novedoso y más atractivo tus productos o servicios o entregar algo extra, así como hacer promociones basadas en el verano.

5. El buen servicio antes que nada

Aunque ofrecer un excelente servicio al cliente debe ser un mandamiento todo el año, es aún más importante durante esta época en la que tus competidores están en ese ánimo de vivir fácil y descuido del negocio.

Muestra a los consumidores que estás motivado a que las cosas sucedan rápidamente y que tus empleados también, incluso aunque esto signifique abrir tu negocio más temprano. Ésta es tu oportunidad para brillar y dejar una bueno impresión. Después de todo, tu meta es asegurarte de que estos clientes regresen terminado el verano.

jueves, 12 de julio de 2012

Metas y objetivos. El secreto está en la formulación

Con frecuencia nos marcamos metas y objetivos que nunca llegan a materializarse, se quedan a medias o se obtiene un resultado distinto a lo previsto. ¿Qué ocurre? ¿Por qué hay personas qué consiguen lo que se proponen y otras no?

La PNL tras el estudio y modelación de muchos casos de éxito y de fracaso en obtención de objetivos, nos ofrece los patrones de pensamiento y actuación que mejores resultados obtienen.

Ante todo un objetivo o meta ha de estar bien formulado (en PNL se denomina bien formado) para que se consiga.

El acrónimo SMART representa una forma fácil de recordar las características que debe cumplir un buen objetivo.

Specífic           Específico
Measurable     Medible
Achievable      Realizable
Realistic          Realista
Time-Bound    Limitado en el tiempo

Sin embargo la PNL a la hora de diseñar un objetivo o meta, va más allá del enfoque SMART y nos hace utilizar todos nuestros sentidos y cuestionarnos una serie de preguntas con objeto de afinar y definir más nuestros propósitos.

Metas claras

Cuanto más sepamos definir nuestra meta, más fácil será conseguirla. Con frecuencia pensamos que conocemos nuestras metas, sin embargo son imaginaciones poco exactas de lo que realmente queremos. Cuanto más concreta y medible mejor.

Formularlo bien. No confundir el camino con el resultado final

Puede que confundamos el proceso para llegar a la meta con el resultado que deseamos conseguir. Por ejemplo, podemos proponernos estudiar o aprender inglés. Sin embargo el resultado que seguramente deseamos no es este. Es posible que lo que desees en realidad sea: Comprender, hablar y escribir inglés en un determinado nível.

Formularlo en positivo

Asegurarse de formular el objetivo en positivo.  Enfocar nuestra energía hacía lo que queremos es mucho mejor que enfocarla hacia lo que no queremos. Nuestro cerebro es insensible a la negación. Y el resultado va a ser : más de lo mismo.

 Formula tus objetivos en positivo:

 Quiero adelgazar , en vez de : Quiero perder kilos o no engordar.
 Quiero ser puntual, en vez de : Quiero no volver a llegar tarde.
 Quiero comer equilibradamente en vez de: Quiero no comer tanto   

Visualiza el resultado. Ha de ser atractivo

El resultado final ha de ser atractivo y sugerente para ti. ¿Qué verás, sentirás y olerás cuando lo hayas conseguido?.¿Cómo serás  una vez conseguida la meta? Descríbelo en términos de qué, quién, dónde, cuándo y cómo. ¿La sensación es del todo agradable? Estudiar inglés o hacer dieta, no son buenos objetivos, ya que son difíciles y tediosos. Y en realidad son parte del camino. Mucho mejor formular: Hacerme entender en inglés o Adelgazar cinco kilos.

 Cuantificable y medible en el tiempo

Establecer la meta con parámetros cuantificables en un período determinado garantizan mayores posibilidades de éxito.

La indefinición en cantidad y tiempo nos lleva a la no consecución de la meta. Quiero adelgazar, pero sin especificar ni cuantos quilos ni en qué período de tiempo, nos conduce a procrastinar su consecución. Siempre tenemos tiempo de perder kilos si no sé exactamente cuantos ni cuando los quiero perder. Es mejor formular: Quiero perder 3 kilos en un mes.

Ha de ser ecológico

¿Qué vas a ganar y qué vas a perder, consiguiendo tu objetivo.? ¿Será bueno para ti en todos los aspectos? ¿Y para los tuyos.? ¿Qué efectos secundarios va a tener el lograr esta meta.? Hay que sospesar bien los pros y contras. Por ejemplo: Un ascenso puede conllevar un traslado a otra ciudad o disponer de menos tiempo para la familia. ¿Estás dispuesto a esto? 

¿Te compensa? ¿Qué cambiará en tus relaciones? Descubrir qué dificultades se te presentarán si consigues tu sueño no es un ejercicio para disuadirte, sino para analizar si realmente te compensa y prepararte con antelación. Asegúrate que el objetivo está en sintonía con tus valores más profundos.

Desarrolla un plan

¿Qué recursos necesitas para llegar a la meta?

Indaga cuáles son las capacidades y energías necesarias para conseguirla. Haz un estudio de los recursos materiales que precisas y las actitudes y habilidades que necesitas desarrollar y cómo los vas a conseguir. Si la meta es en principio inalcanzable con los recursos disponibles a corto plazo, habrá que reformularla dividiéndola en metas consecutivas más pequeñas y alcanzables.

¿Cómo sabrás si vas en buen camino?

Ves marcándote pequeños hitos que te servirán para reconocer tus progresos y dificultades, para modificar acciones o seguir adelante.

¿Qué te impide no ponerte ya en movimiento hacia tu meta?

Esta es la pregunta final que te muestra si estás preparado para ir hacia el objetivo o si necesitas antes aclarar o reformular algo antes de iniciar el camino.

Fuente: Buenhabit

lunes, 9 de julio de 2012

El papel de la actitud y la aptitud en el éxito

Todas las personas en el mundo tienen sus propias metas y sueños. Joven o viejo, hombre o mujer, blanco o negro, rico o pobre, todos tienen el deseo de vivir la vida de la mejor manera que sea posible. Tratar de tener éxito es un comportamiento humano intrínseco que no presta atención a factores superficiales y emocionales. Estamos hechos para querer algo más, para mejorarnos a nosotros mismos y para ser mejores personas de que lo que fuimos ayer.

¿Cómo se puede triunfar en la vida? Esta es una pregunta común que uno se hace muchas veces. La respuesta depende de cómo te ves a ti mismo. Tú te conoces a ti mismo más que a nadie. Esto significa que puedes tener la mejor respuesta dentro de ti y nadie más puede acercarse a la respuesta correcta de lo que tú puedes. Sin embargo, siempre hay algo que puedes hacer para asegurarte de que encontraras la respuesta.

La actitud se puede comparar con un motor con el cual puedes reducir la velocidad o aumentarla para seguir hacia adelante.

¡Tan simple como esto!, es el único método seguro que tienes para tener éxito en la vida y al final todo se reduce a qué tan bien te las arreglas. Siempre debes tener en cuenta que en el camino hacia el éxito tu actitud determina qué y cuántas cosas puedes hacer.
Este es el responsable de guiar tus aptitudes; pero cuando la actitud se infecta por el orgullo, puede llegar a ser tan inútil como un auto abandonado el cual ha quedado a merced de la corrosión a través del tiempo. Ya sea que lo hagas o no depende principalmente de qué actitudes poseas. Aquí tienes ejemplos de actitudes:

Determinación, la cual aprendiste cuando siendo un niño pequeño te levantabas después de cada tropiezo.

Fortaleza, la cual descubriste cuando aprendiste a limpiar tus lágrimas y a continuar después del dolor de la caída.

Coraje, que has adquirido a medida que aprendiste a hacer frente a los peligros de tu entorno y sociabilidad, que comenzaste a adquirir tan pronto como supiste hablar y a comunicarte con los demás.

Tales actitudes aseguraran que tus esfuerzos harán tus sueños realidad y presionaran para que tus metas cada vez estén más cerca. La semilla del éxito está dentro de ti y lo que llamamos madurez es la capacidad cada vez mayor para observar nuestro interior y encontrar las respuestas dentro de nosotros mismos. El autoconocimiento es el combustible que alimenta las actitudes positivas.

La aptitud viene de la mano con tu actitud. Todos nacemos con una cesta llena de aptitudes que normalmente llamamos talento.

Las aptitudes son nuestro potencial para aprender las habilidades que se desarrollan y perfeccionan a través del tiempo. Nosotros llamamos a esto crecimiento. Cuando comienzas a aprender y comenzar a utilizar tus talentos para tomar el control de tu entorno, comienzas a enlazar un conjunto particular de aptitudes. Lo que funciona, tú lo continúas usando. Cuando no es así, te esfuerzas por cambiarlo. Sin embargo, las aptitudes por sí solas no pueden llevarte a través de todo el camino hacia el éxito. Es totalmente dependiente de la propia naturaleza de las actitudes que poseas. Por lo tanto tu actitud y no tu aptitud determinaran tu éxito.

Usa tu actitud con humildad y podrás alcanzar tus más altas metas y sueños, usa tu orgullo y no tendrás esperanza de ver siquiera un atisbo de ellas.

Es muy fácil tejer una red de actitudes que te conduzcan al fracaso. Esto es así porque para cada actitud positiva, existe una actitud negativa.

La Fortaleza llevada en exceso conduce a la convicción de que solo existimos para sufrir.

El valor puede dar lugar a la temeridad y el conocimiento de sí mismo puede ser infectado por la arrogancia y la rigidez lo cual mata la creatividad. Además, aunque la búsqueda de la riqueza es un hecho en nuestro mundo ya que es una necesidad y un complemento para la supervivencia, no es el objetivo final.

La vida debe ser más que eso. Si se tiene la tendencia a olvidar todo lo demás en aras de recoger la riqueza, el fracaso vendrá fácilmente. Para evitar estos cambios desfavorables es imprescindible que mantengas tus actitudes en constante chequeo y no dejes llevarte hasta el punto de que no te des cuenta de que tu actitud está cambiando para peor.

Alcanzar el éxito nunca es una tarea fácil; en cambio exige un trabajo duro.

Tú tienes una ventaja si sabes que tu éxito o fracaso depende de las actitudes que tengas. Comienza tomando una mirada más cercana dentro de ti y ve si has estado demasiado centrado en lo que quieres lograr que ni siquiera te haya pasado por la mente ver si sigues siendo realmente tú. Si es así, determina que fue lo que te llevó por un mal camino y trabaja duro para encontrar un conjunto correcto de aptitudes y actitudes, y si por el contrario no es así, entonces no debes perder la pista y continuar manteniendo una estrecha vigilancia sobre ti mismo. Sólo tú puedes hacer tu propio camino hacia el éxito. ¿Has reflexionado sobre tus actitudes y aptitudes de hoy?

jueves, 5 de julio de 2012

10 lecciones de negocios de Disney y Pixar

Las películas de estos estudios de animación no sólo enseñan valores, también dan valiosas lecciones para emprendedores.

Las películas animadas de Disney y de Pixar siempre han destacado por tener personajes entrañables que luchan constantemente contra el mal. Pero en estos relatos animados también existen varias enseñanzas que cualquier emprendedor puede aprender para llevar su negocio al éxito.

Te damos 10 lecciones de algunas de sus cintas clásicas y de otras más recientes:

1. La imaginación de Peter Pan

Esta película, estrenada en 1953, está basada en un libro del escritor escocés James Matthew Barrie. La historia trata de un niño (Peter Pan) que se rehúsa a crecer y convive con otros niños de su edad -los "niños perdidos"- en un lugar fantástico llamado el País de Nunca Jamás. Cuando Peter se le presenta a una niña en la línea de la madurez de nombre Wendy y a sus hermanos, los convence de que para volar sólo hace falta pensar en ello. Con el poder de sus pensamientos, logran trasladarse a Nunca Jamás donde viven grandes aventuras.

La frase “si puedes pensarlo, puedes hacerlo” se ha convertido en el lema de muchos emprendedores y empresarios reconocidos. Tal fue el caso de Steve Jobs. La imaginación es el componente principal de una persona innovadora; de alguien a quien se le ocurre una buena idea y la sabe transformar en una compañía exitosa. La enseñanza de Peter Pan es precisamente ésa: los sueños y la confianza en ti mismo de que puedes alcanzarlos es lo que hace que se hagan realidad. ¡No temas pensar diferente!

2. La responsabilidad social de Robin Hood

Esta cinta de 1973 relata la historia de un héroe de la época medieval (en la versión de Disney es interpretado por un zorro) que le roba a los ricos para dárselo a los pobres. El joven inglés es un experto en el uso del arco y las flechas y usa su destreza para conseguir un bien social.

Aunque Robin Hood es en realidad un forajido y un infractor de la ley, este personaje es recordado como un héroe por robar, no en beneficio suyo, sino de gente que sufre las injusticias por parte de un gobierno explotador. En la sociedad actual, la desigualdad económica continúa siendo uno de los grandes problemas. En este sentido, un empresario dotado de destrezas y cualidades específicas puede, y debe, ofrecer un bienestar a la sociedad, al país y al planeta en que se desempeña. De esto se trata la responsabilidad social y ambiental: de hacer efectiva la capacidad de hacer de éste, un mundo mejor.

3. El trabajo en equipo de Toy Story

El primer largometraje de Pixar fue la primera película animada realizada  en su totalidad con la técnica digital. En esta trilogía lo más importante es la amistad (tanto entre los juguetes como con Andy, el dueño); los personajes se unen y nunca se abandonan. En la tercera entrega -ganadora del Premio Oscar a Mejor Película Animada- este valor cobra aún mayor relevancia cuando todos los juguetes intentan escapar de la terrible guardería. Su plan de escape requiere de las habilidades específicas de los miembros para tener éxito. Al final, gracias al talento de cada juguete huyen y se reúnen con Andy.

En cualquier empresa, el trabajo en equipo es esencial para lograr los objetivos. Cada uno de tus empleados tiene alguna capacidad o algún talento, primordial para la compañía. La lección de Toy Story no sólo es que el capital humano es clave para el éxito, sino que es necesario tener una meta en común y tú, como líder, eres quien debe establecerla y comunicarla efectivamente. Escuchar a tus colaboradores puede traerte grandes beneficios y soluciones a problemas. Eso también es parte de tu papel como líder.     

4. El liderazgo de El Rey León

Estrenada en 1994, esta cinta que adapta la obra teatral de Hamlet y musicalizada por Elton John, ha sido uno de los grandes éxitos de Disney. Con la muerte de su padre, Mufasa (considerado como el gran rey de la selva), Simba -quien apenas es un cachorro- debe enfrentarse a su destino como sucesor. Al no estar preparado para el cargo, desaparece un tiempo en la jungla donde conoce a Timón y Pumba, mientras su tío y las maliciosas hienas toman el poder. Cuando descubre que el reino sufre hambre, Simba regresa a liderar y trae nuevamente el bienestar a sus súbditos.

El liderazgo es algo que se gana y no que se hereda, ésa es la enseñanza del Rey León. Algo que vemos a lo largo de la película son las habilidades que debe tener -o desarrollar- una persona para ser un auténtico líder: decisión, conocimiento de su mercado y autoridad, comprendiéndose esta cualidad como respeto por los logros obtenidos y confianza. No todos nacen sabiendo cómo liderar, pero la vida, las experiencias y hasta las crisis son las mejores maestras. Sólo necesitas creer en ti mismo y en tu capacidad para dirigir a los demás al éxito.

5. Ser tú mismo de Aladdín

Esta película de 1992 surge de uno de los relatos más famosos de "Las mil y una noches". En ésta, un ladronzuelo se encuentra una lámpara maravillosa que contiene un genio al que le pide tres deseos. El primero de ellos es convertirse en un adinerado príncipe para conquistar a la princesa Jasmine. Aunque cuando Aladdín entra a Agrabah con un espectacular desfile es recibido como una celebridad por la gente del pueblo, Jasmine no está interesada; ella prefiere al pordiosero.

Esta cinta tiene una valiosa lección: la imagen influye pero lo verdaderamente importante es ser siempre tú mismo. En el mundo de los negocios, las primeras impresiones sí cuentan (en especial para conseguir socios e inversionistas), por lo que tener una imagen profesional es primordial; ésta va desde elegir la vestimenta adecuada hasta aspectos como el lenguaje no verbal y las actitudes como la puntualidad. Sin embargo, la imagen no lo es todo. Una persona que sobresale en cualquier ámbito es por su personalidad única y sus habilidades poco comunes. Aladdín es una buena muestra de que fingir ser quien no eres sólo te hará fracasar y ser rechazado.

6. Los sacrificios de Hércules

La cinta que narra el mito de origen griego de Hércules es la 38ª producción de Disney. Hércules es hijo del dios principal Zeus y desde pequeño tiene una fuerza sobrehumana. No obstante, siendo apenas un bebé es secuestrado por Hades, rey del inframundo y hermano de Zeus, quien intenta asesinarlo. Aunque no consigue matarlo, Hércules se hace mortal y es expulsado del Olimpo. Para poder regresar a su hogar, debe demostrar que es un verdadero héroe.

Sí, Hércules tiene un poder sobrenatural que le permite derrotar a toda creatura mitológica y es considerado por la gente como un héroe, pero su padre sabe que le falta lo más importante para serlo: el sacrificio. Hércules sólo es aceptado en el Olimpo cuando decide dar su vida por Meg, su pareja. Aquí está una de las grandes lecciones de Disney: el éxito de un emprendedor no está en los logros ni en las ganancias que obtenga, sino en cuánto está dispuesto a sacrificar por cumplir su sueño; es decir, qué es capaz de hacer por su gente para ser considerado un líder.

7. El aprendizaje de La Espada en la Piedra

Éste fue el último largometraje que estrenó en vida Walt Disney (1963). La trama gira en torno a “Grillo”, un adolescente que, de acuerdo con la leyenda, al sacar la espada de la piedra se convertiría en el rey de Inglaterra. Con la ayuda del mago Merlín, “Grillo” aprende todo lo que conlleva dirigir a un país (transformándose incluso en animales como ardillas y peces), terminando en su coronación como el famoso Rey Arturo.

Nuevamente: el liderazgo se aprende. “Grillo” tiene la mentoría del personaje más sabio del momento, el mago Merlín, quien le muestra las claves y los retos de ser rey. Sólo con el aprendizaje y siguiendo tus instintos puedes entender las reglas del liderazgo. Rodéate del mejor talento y escucha sus consejos; nunca dejes de aprender y capacítate constantemente con la idea de impulsar tu empresa y llevarla al siguiente nivel. Al ser emprendedor no tienes por qué ser un todólogo: un líder sabe potenciar sus habilidades y delegar responsabilidades.

8. La perseverancia de Buscando a Nemo

Esta película animada digitalmente es una de las más famosas de Pixar. En ella, un pececito llamado Nemo (con una aleta corta) se pierde y su temeroso padre, Marlín, cruza el océano para buscarlo. Después de atravesar por grandes peligros y conocer a entrañables amigos y despiadados enemigos, Marlín consigue dar con Nemo quien estaba atrapado dentro de una pecera en un consultorio dental.

La lección es clara: el que persevera alcanza. Aquel que persigue con ahínco sus metas, sin importar cuántos fracasos o desalientos haya tenido en el camino es el único que encontrará el éxito. Por eso, nunca te des por vencido; si en un lugar te cierran las puertas, siempre habrá otras más abiertas. Si lo que quieres es ser dueño de tu negocio, lo serás, no importa cuántos kilómetros tengas que recorrer.  

9. La creatividad de Alicia en el País de las Maravillas

Basada en la célebre novela de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas (1951) es una conjunción de personajes extraños, situaciones atípicas e ideas fantásticas. Cuando Alicia cae por el agujero conoce un mundo completamente diferente, algo que sólo es posible concebir sueños.

La creatividad y la originalidad de esta película son los elementos que la hacen magnífica. La creatividad no sólo funciona para crear, sino también para resolver problemas, una lección que Alicia aprende en su travesía por el País de las Maravillas. Apoyarte de este elemento en tu empresa es el primer paso para incrementar tu competitividad. Olvida los esquemas pasados y atrévete a explorar nuevas formas de pensar y de ver las cosas. Sólo así alcanzarás al conejo blanco. 

10. La adaptación al cambio de Monsters Inc.

Este filme, producido por Pixar y estrenado en 2001, trata sobre dos monstruos que trabajan en una fábrica que se dedica a asustar niños y que, mediante sus gritos, consiguen energía para iluminar su ciudad. Sin embargo, su modus operandi se ve afectado cuando conocen a Boo, una niña pequeña que se cuela en su mundo y a la que deben cuidar. Ella, como muchos otros niños, ya no le teme a los monstruos.

Cuando Sully y Mike notan que ya no provocan que griten los niños, la empresa y la ciudad entera se ven amenazadas. Sin embargo, luego descubren que existe algo aún más poderoso que los gritos: la risa. Sin duda, las cualidades de innovación y la flexibilidad son claves para el éxito de un negocio. En Monsters Inc. se enfrentan a un mercado que ya no responde a los mismos estímulos y requieren encontrar otra fórmula para atraer su atención. Al hacerlo, no sólo encuentran una solución al problema, sino una práctica más efectiva y menos costosa.

Un líder debe adaptarse a los cambios, entendiendo que todo es perfectible.    

lunes, 2 de julio de 2012

Hacer equipo en el momento de crisis.

Piensa con anticipación que tareas asignarías a cada uno de tus colaboradores.


En tiempo de turbulencias, una emergencia puede venir de un desastre natural o incluso de una forma financiera o laboral. Sea cual sea el origen de estos imprevistos, los gerentes como el personal deben ser capaces de afrontar estas situaciones.

Consejos sobre la clase de tareas que podrías asignarles. Procura descubrir a qué categoría corresponde cada miembro de su equipo. Esto lo deberás planear ya que en una crisis se te dificultara y perderías un tiempo valioso en designar a tus colaboradores en un equipo determinado.

Personas asertivas. En ciertas ocasiones, una persona puede serte útil si tiene una idea mejor que la tuya, pero en una emergencia, la rapidez con la que se toma una decisión suele ser tan importante como la naturaleza de la misma. Si piensas demasiado no harás nada y en estos casos, es preferible hacer que decir. Tener una persona asertiva (que piense con claridad y que actué de forma equilibrada) y de confianza a tu lado no sólo te servirá para que cumpla tus indicaciones sino que, de paso, servirá de ejemplo al resto del equipo.

Personas de sangre fría. Esta clase de personas capaz de mantener la calma en plena crisis. Puede que tengan buenas ideas y puede que no. Pero eso no importa. No es preciso que sepan tomar grandes decisiones, lo que necesitas es que lleven a cabo las tareas que requieran mayor serenidad y sangre fría, como, por ejemplo, aplicar primeros auxilios o calmar a proveedores. Si dispones de más de una persona de sangre fría en tu equipo (lo que sería una suerte) puedes pedirles que ayuden al que toma las decisiones.

Personas que toman decisiones. A menudo, en una emergencia, ocurren varias cosas a la vez. El fuego está en la primera planta y la gente ha sido evacuada al estacionamiento donde alguien comprueba su estado y las cuenta. En otra forma de emergencia puede tener a proveedores acechándote y al mismo tiempo problemas con la producción y con el pago de la nomina. Como no puedes estar en dos sitios a la vez, necesitas que alguien te sustituya.

Personas que sienten pánico. Es la clase de empleados que no te conviene tener cerca en estos casos. El problema es que no es fácil decírselo. Lo mejor es asignarles una tarea urgente que los saque del medio.

En una emergencia, la rapidez con la que se toma una decisión suele ser tan importante como la naturaleza de la misma crisis.

Los problemas consumen mucho más tiempo del que dispones durante una emergencia, así que no olvides delegar tareas.

Llegado él momento, cuanto más consciente sea cada empleado de su función esencial, trabajará mejor en equipo, se sentirá más valorado y tendrá la convicción de ser más eficaz.

Otra de las medidas que debes tomar para que tu equipo resuelva con éxito una crisis es asegurarte de que cuentas por lo menos con una persona cualificada para dedicarse a auxiliar a los demás. No te limites a pedir voluntarios. Elabora una lista de los empleados que suelen estar en la oficina y piensa cuáles te parecerían imprescindibles en caso de emergencia. Al acabar, tendrás una lista de personas potenciales de auxilio. Elije a la que creas que reaccionaría mejor en una crisis y pregúntale si le gustaría informarse al respecto.

Si un grupo de trabajo suele pasar mucho tiempo fuera de la oficina, por ejemplo, asistiendo a ferias, escoge a uno de sus miembros para que siga un curso de primeros auxilios. Después, pídele que haga un resumen a sus compañeros de lo que haya aprendido.

Tómate en serio su formación. Sé por experiencia que si envías a alguien a un curso de primeros auxilios y no vuelves a tocar el tema en cinco años, cuando se encuentre ante una persona sin respiración o con una hemorragia enorme, no sabrá qué hacer. Los primeros auxilios han de repasarse con frecuencia.

Prémialos por los buenos resultados ya que sin ellos, los resultados no hubieran sido exitosos.

De igual forma haz una guía donde incluirás a las personas que se incluirán en los equipos y revísalas y actualizadas en periodos determinados.

Habla con tu gente de los diversos tipos de crisis que pueden surgir, asigna responsabilidades en planta y en campo. Capacítalos para que puedan hacer frente a emergencias tanto operacionales como de otro tipo.