lunes, 13 de febrero de 2017

3 señales de que no debes trabajar con esa persona

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Ya es bien conocido el poder que tiene una primera impresión, pero ¿Cuáles son las señales que te indican si alguien puede ser un buen cliente o un buen socio, en los negocios?

Si en la primera reunión detectas alguna de estas características, quizá sea mejor que reconsideres hacer negocios con esta persona:

1.   Nunca te llama por tu nombre

Puede ser tu nombre, tu apellido con o sin prefijo formal… pero si la persona con la que quieres hacer negocios jamás lo usa (y en vez de eso se empeña en llamarte de todas las maneras genéricas posibles: amigo, hermano, socio, carnal, primo, viejo, pana y pare usted de contar), no se preocupa por crear una conexión contigo, siendo tu nombre una pieza fundamental de ese puente empático.

Lo que tú debes hacer, claro está: Llamar a la persona por su nombre, no demasiado; una vez cada 15 minutos de conversación es más que suficiente.

2.    Tiene un apretón de manos blando

A menos de que te enteres que la persona sufre de codo de tenista (una afección que nada tiene que ver con el tenis. por cierto, y bastante con el ratón y el teclado de tu computadora), un apretón de manos blando te dice a gritos que la persona tiene una personalidad desinteresada.
Un apretón de manos blando dice “desinterés” a gritos

¿Quién, con un propósito firme, proactivo y decidido te dará la mano como si fuese un bacalao de siete días? Recuerda que lo que tú debes hacer es perfeccionar tu propio apretón de manos.

3.  Es Impuntual

Puede que algunos piensen que es desordenado, otros descuidado, otros que se cree demasiado importante como para llegar a tiempo… pero la persona impuntual, bajo ningún concepto, proyectará algo positivo con este mal hábito.

De todos los recursos, el tiempo es el más valioso; cada segundo que se escapa, se ha ido para siempre; ¿Cómo crees tú que alguien puede honrar un contrato basado en dinero, si no puede valorar lo más importante que todos tenemos? Eso sólo puede traerte problemas a la larga.


¿Qué debes hacer tú? Pues honrar el tiempo de la otra persona, sin comprometer el tuyo. Trata de llegar cinco minutos antes, si puedes prever el tráfico. Llegar con demasiada antelación puede cansarte y precipitar algunas decisiones después. Si no puedes prever que el tráfico te dé sorpresas, recuerda llevar una portátil o mejor aún, una libreta para adelantar ideas mientras esperas.

Fuente: Lenguajecorporal  Escrito por: 

lunes, 6 de febrero de 2017

4 lecciones para los negocios que aprendemos de Star Wars

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Cada vez es más común que un video, programa de televisión o película nos dejen una enseñanza, ya sea personal o incluso profesional. Muchas historias generan un destello de innovación, creatividad e inspiración para los negocios, y este es el caso de la saga Star Wars.

Este fenómeno cultural, con personajes entrañables, entrega valiosas lecciones que pueden aplicarse fácilmente en los negocios.

No sólo enseñan a los emprendedores, colaboradores y ejecutivos a confiar en los instintos, ser grandes líderes, aprender de los errores, sino también muchas lecciones que pueden ser aplicadas en las empresas.

Lección 1: Ser valiente y usar la fuerza

En muchas situaciones, la confianza y el control son la clave. Yoda le dijo al joven Anakin: “el miedo es el camino hacia el lado del oscuro”. Debemos ser realistas, una perfecta previsión es imposible. Pero es importante no recurrir al lado oscuro, no se debe permitir que el miedo guíe nuestras acciones. Podemos confrontar situaciones con confianza mediante la utilización de recursos disponibles, como el poder de la analítica, para tomar decisiones de negocios precisas.

Lección 2: La paciencia es vital

Es normal que un gran retorno de inversión no llegue inmediatamente. Tratamos pero fallamos. Como Yoda le aconsejó a Luke, “paciencia debes tener, mi joven Padawan”. El Imperio Contraataca trata, en gran medida, sobre la paciencia y la recuperación desde el fracaso; todos, desde Luke hasta Han y Leia incluso los droides, fallan en algún momento. Pero sin este fracaso, no habrían tenido la determinación de levantarse y lograr el futuro éxito venciendo al Emperador.

Lección 3: Hazlo con pasión 

Los Stormtroopers fueron creados como clones. Tenían lealtad ciega al Imperio Galáctico, carente de individualidad y carácter. La pasión es esencial para contar con empleados felices y ellos son la clave para un negocio exitoso. Ellos son los que impulsan los resultados. Al ofrecer un trabajo significativo y la libertad individual, los empleados tendrán esa pasión que no se puede clonar.

 Lección 4: Nunca dejes de aprender 

El entrenamiento de un Jedi en la Fuerza nunca termina; como tampoco el aprendizaje y desarrollo de un empleado en su lugar de trabajo. Las trayectorias profesionales rara vez son lineales, entregando una gran variedad de habilidades. Aprender de los errores también es esencial, y los empleados deben sentirse cómodos compartiendo esos yerros con sus gerentes. A su vez, los ejecutivos deben capacitar a sus colaboradores para apropiarse de esos tropiezos y aprender de ellos.


Como personas de negocios necesitamos ser audaces, seguir explorando y aprendiendo, fomentar la creatividad y la innovación. Los retos empresariales nunca se detienen, el dejar pasar estas lecciones puede ocasionar problemas en escala galáctica. Si los enfrentas cada día, que estas claves estén contigo, como la Fuerza.

sábado, 4 de febrero de 2017

Los 10 secretos de Obama para mejorar tu capacidad de comunicación

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Fortalece tus puntos débiles

Obama es un maestro en identificar aquellos puntos que pueden suponer un conflicto en su carrera y afrontarlo de forma directa, natural e incluso divertida, antes de que supongan un obstáculo.
Pues bien, en la empresa ocurre lo mismo. Como propone Douglas McEncroe, director de Douglas McEncroe Group, “estudia bien tus puntos débiles y fuertes y cualquier crítica. Una vez identificados los posibles errores o debilidades, dales la vuelta. Enfatiza el valor de una empresa como la tuya que es capaz de aceptar los valores que propones tú. De esta manera, no sólo anularás argumentos futuros en contra sino que demostrarás la humildad y la honestidad de ser capaz de reconocer tus errores”.

Transmite honestidad

Todo lo que Obama ha pedido a los suyos lo ha refrendado con el ejemplo. Si les ha pedido honestidad, les ha transmitido honestidad. Si les ha pedido fidelidad, les ha transmitido fidelidad. El líder debe buscar el compromiso a través de la transmisión de valores; no del miedo o la imposición.

Cumple lo que prometes

“Él les pide a los suyos lo que está dispuesto a dar. Lo que dice que va a hacer lo hace”, insiste McEncroe. Sus iniciativas avalan la integridad de quien las ejecuta. Haz tú lo mismo. Si pides a tu equipo que aúne esfuerzos, que reduzca sus extras, tú no puedes descolgarte cobrando un bonus.

Empatiza con tu audiencia

Moléstate en conocer los problemas de tu gente y háblales desde su punto de vista, con su lenguaje y sus propias preocupaciones. Recrea situaciones que puedan identificar fácilmente; de esta manera les darás a entender que eres alguien como ellos, que entiendes sus angustias, que compartes sus miedos y se sentirán más cerca de ti.

Focalízate en los sueños que puedes compartir con los otros como hace Barack Obama cuando apela a los grandes sueños americanos: “Yo sé algo sobre ese sueño. Yo no nací en un hogar rico. Fui educado por una madre soltera con la ayuda de mis abuelos, que crecieron en una pequeña ciudad de Kansas, fueron a la escuela gracias a la Ley del Soldado, y compraron su casa a través de un préstamo de la Dirección federal de la Vivienda. Mi madre tuvo que recurrir en una ocasión a los cupones canjeables por comida de la asistencia pública, pero a pesar de todo consiguió, gracias también a las becas, que dispusiera de la oportunidad de ir a las mejores escuelas. Mi madre me ayudó a entrar en algunas de las mejores universidades y me concedió préstamos que Michelle [su mujer] y yo terminamos de pagar no hace muchos años”.

Nunca descalifica

Uno de los mejores caminos para demostrar tu ética es respetar siempre a tu adversario. No entres en bajezas ni otras artimañas que desprestigian más a quien las utiliza que a quien las padece. Ante los insultos, planta cara de forma cortés, pero firme.

En cierto momento de la campaña tuvo que enfrentarse a una situación delicada en que un senador conservador, en una conferencia dentro de una iglesia, le amonestó subrepticiamente por ser negro y le dio la bienvenida a su casa, haciendo alusión a la mayoría caucásica que estaba en el auditorio. Obama, lejos de responder al insulto, arrancó el discurso ensalzando las virtudes del senador que acababa de hablar.

Sé agradecido

Procura no olvidar sus orígenes. Y agradece tanto a su familia como a los responsables de su campaña el gran esfuerzo realizado. Pero también agradece la tarea de sus opositores y de su predecesor y, por supuesto, no olvida el gran esfuerzo de los miles y miles de ciudadanos anónimos que le han ayudado con su aportación económica o voluntaria.

Reconoce los méritos ajenos

En el mismo discurso mencionado no duda en alabar los méritos de sus oponentes “Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado”, (refiriéndose a McCain) como los del partido republicano (“un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional. Valores que todos compartimos”). Con este tipo de gestos, contribuyes a ganar a tu causa a quienes en principio estaban en contra.

Escoge a los más válidos

Lo dijo durante la campaña y ha demostrado que lo lleva a la práctica: él se va a rodear de los mejores, vengan de donde vengan. Ésa es una ventaja que tienen los americanos sobre los españoles. Allí es el candidato el que elige a su equipo, no se lo impone el partido, lo que le permite apostar por la meritocracia. Eso, trasladado a la empresa, consistiría en intentar buscar dentro de tu equipo a los mejores y no tener miedo de que sean incluso más válidos que tú.

Busca un terreno en común

Como se analiza en el libro Hablar como Obama, el líder norteamericano es capaz de conectar con un auditorio compuesto por mujeres trabajadoras, agradeciendo el esfuerzo de su madre trabajadora, de su abuela trabajadora y de su mujer trabajadora. Es capaz de convencer a un público de trabajadores sociales de Florida apelando a su pasado como trabajador social en Chicago. Un buen líder tiene que hacer eso, debe molestarse en conocer a su audiencia y en encontrar los resortes que le permitan llegar a ellos. Pueden ser referencias incluso deportivas, universitarias, de tus experiencias...

Elige un lenguaje positivo y afirmativo

Recurre a citas de otras personas, conoce a su audiencia y nunca enumera. Habla a las emociones y en este sentido una enumeración restaría emoción, imprimiendo un aire formal y lejano al discurso. En lugar de eso estructura su discurso con el recurso a la reiteración de la misa fórmula, del giro, del bucle: “Que no quepa duda de las dificultades a las que nos enfrentamos (...)”; “Nos enfrentamos a la creencia de qué es correcto…”; “Nos enfrentamos a décadas de partidismo…”

Fuente: Emprendedores